Adriana Pascual desnuda a la imaginación

Adriana Pascual se deja ser en esta nueva exposición, comparte sus autorretratos en collages.

En un proceso honesto en el que con paciencia desentraña los entresijos de su propia infancia y encuentra un ser que se sorprende, que disfruta, que goza con la naturaleza de una niña, la artista visual y diseñadora gráfica, Adriana Pascual (Oaxaca, 1984) conformó una serie de collages para La loca de la casa, la exposición que inaugurará esta noche.

Basada en un mote personal que la conecta con el título de la obra de Rosa Montero, La loca de la casa alude a una frase de Santa Teresa de Jesús: "La imaginación es la loca de la casa" en la que presenta las técnicas con las que ella se siente más cómoda, la acuarela y la gráfica experimental, para conformar siete obras autorreferenciales.

Adriana Pascual compartió, en entrevista, que el collage fue una de las técnicas que la artista empleó en cada una de sus obras en las que sigue reafirmando su vocación. Da rienda suelta a su imaginario personal a partir de una propuesta de ser mujer como símbolo de fortaleza, de resistencia e incluso, de salir triunfal de las batallas internas a veces llenas de contradicciones, en otras cargadas de certezas y hallazgos.

La artista manifiesta su imaginario personal en esta exposición de autorretrato femenino, que tiene más que nunca una brutal declaración de honestidad: "La loca de la casa tiene que ver con mi forma de ser, precisamente con dejar fluir a esa loca de la casa, con una imaginación más libre y orientada, lúcida a la vez, aunque suene paradójico".

 

La artista visual y diseñadora gráfica parte del auto conocimiento. La serie es resultado de un proceso de trabajo con acuarelas y electro grabado, técnica por medio de transferencias y presión que resultan en gráficas experimentales.

"Es una obra muy personal que tiene que ver con el darme chance de expresar lo que soy. A lo largo de este trabajo el proceso fue lúdico y enfocado en darme chance de ser a mí misma, validando mis emociones y mi ser. Ahora salieron los peces, antes tuve una serie de aves, estoy dejando que salga el inconsciente. Me encuentro entre peces ahora mismo, en estos autorretratos. Estoy siendo adulta y a la vez niña, permitiéndome mostrar lo que soy y hacerme presente, tanto como antes no me lo había permitido".

Para ello tuvo que dejar de lado la justificación del miedo para no desarrollar su obra, ya que anteriormente Adriana pensaba en cómo el público iba a recibir su propuesta. Ahora vuelve confiada y cierta para presentar la lucidez que le dejó como resultado este proceso de auto conocimiento, que compartirá a partir de hoy con esta exposición.