Jassiel Martí: un artista polifacético

Y vino al mundo

Jassiel nace en la Ciudad de México a finales de la primavera; por motivos de trabajo, sus padres con el niño se trasladan al Estado de México, a un pueblito llamado Polotitlán, donde transcurre su infancia con un padre músico y una madre profesora.

A muy temprana edad, Jassiel se inclina por las artes; solamente con ver que alguien estaba realizando un trabajo, él lo seguía con sus ojos vivarachos, pues no tenía las enseñanzas necesarias para ir aprendiendo como un fiel alumno del arte, ya que no existían instituciones que en realidad impartieran cursos sobre las bellas artes, pero no podía quedarse conforme ante tal situación y es entonces cuando se auxilia de los libros, por medios audiovisuales, con los mismos familiares que estaban en contacto con estas disciplinas.

Es entonces cuando decide emprender su labor independiente y autodidacta. Al llegar a la adolescencia, no solo sabe que le agradan las artes, sino que decide dedicarse de lleno a manera continua, destacando en las escuelas como un joven talentoso para el dibujo e indisciplinado para las materias del tronco común.

La creatividad

El trabajo de sus padres como profesores, quienes sufren cambios inesperados, impiden la formación académica de Jassiel Martí en las áreas correspondientes; sin embargo, él destaca en el autoaprendizaje y conoce técnicas variadas que van desde la acuarela, gis, pastel, tintas, óleos, lápiz de grafito, lápiz de colores, acrílico, etcétera.

Hasta crear obras de expresión como el comic, retrato, bodegón, cartón político, surrealismo, figurativo, abstracto, realismo, caricatura, etcétera.

Ya en los 17 años, en plena adolescencia, comienza a buscar y a participar en los eventos que se llevan a cabo en el lugar donde radica, donde va transcurriendo su juventud, ganando premios en canto y guitarra; otra disciplina que descubre en su vida, es como locutor, pues trabaja en la radio comunitaria.

A través del municipio se lanza una convocatoria para que los niños del lugar asistan al curso de pintura que el artista Martí imparte y concursen; en ese mismo evento lo eligen como jurado calificador en el pueblo de Atlacomulco, Estado de México. Ahí mismo lo contratan para la ilustración del foro “Nación Alternativa” y “Foro de Oradores a José Muñoz Cota” en el que se desempeña como secretario de prensa.

Atendiendo su espacio creativo expone en diversas partes del pueblo. Pero persisten en contratarlo como caricaturista de dos revistas culturales y una más, donde participa como fotógrafo; con base en sus conocimientos crea un movimiento donde integra a jóvenes artistas creando eventos gratuitos culturales, conformado por poetas, escritores, músicos, pintores, etcétera.

La invitación

Y su inquietud va más allá cuando le solicitan realice una composición musical para una asociación civil, de personas con diferentes capacidades, logrando ser aceptada y después cantada por todos quienes se encuentran en esta situación; a pesar de no contar con un grado profesional, lo invitan del Instituto Universitario del Estado de México para impartir conferencia sobre “Sensualidad y Erotismo”.

Por último, invitado por los pintores oaxaqueños, viene a exponer colectivamente, exhibe su obra en el Jardín del Arte, en las fiestas del pueblo de Tlalixtac de Cabrera, y lleva su acuarela al “Colectivo Nacional Itinerante” a Culiacán, Sinaloa. Y vuelve para quedarse en Oaxaca.