Contaminó mina La Trinidad mantos acuíferos de Magdalena, Ocotlán

Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

El agua contaminada del retén con el polvo que proviene de la mina de la empresa canadiense

MAGDALENA OCOTLÁN, Oax.- Aunque la Procuraduría Federal del Ambiente (Profepa) no ha presentado algún informe, un estudio preliminar elaborado por una organización civil confirma que el derrame de la presa de jales de la mina La Trinidad, propiedad de la empresa canadiense Fortuna Silver Mines, contaminó las aguas del río El Coyote, que se esparcieron a un retén y a La Ciénega, donde se encuentra el principal pozo de esta comunidad zapoteca de los Valles Centrales.

Por esta razón, la autoridad municipal aún mantiene la prohibición de usar el pozo decidida desde octubre del año pasado, cuando se registró la dispersión de contamianntes procedentes de San José del Progreso, donde se encuentra el yacimiento de oro y plata en explotación; desde entonces se decidió que la población no consuma el agua entubada, hasta en tanto la Profepa no presente un informe y se determine el tipo de sustancias derramadas por la presa de jales.

De acuerdo con el estudio de la organización civil en el análisis aplicado al río, en el retén y el pozo se encontró aluminio, fierro y manganeso en altos niveles y en menor proporción de bario, sodio y plomo, así como escasa de arsénico, cadmio, cromo, cobre mercurio y zinc.

“A nosotros, nos preocupan estos resultados, porque evidencia la contaminación que no ha querido reconocer la Profepa”, afirmó el síndico municipal Efrén Sánchez Aquino.

Aunque de por sí, la autoridad municipal y la población desconfían en la Profepa, porque acudió tardíamente a recoger muestras de la contaminación, a pesar de la evidente corriente de agua color blanco y las manchas dejadas en la tierra y en la hierba.

Acusan colusión

“Parece que está coludida con la empresa minera, porque después de presentarse a llevarse muestras para el análisis, ofreció regresar en dos semanas, pero no ha cumplido. Ni la Profepa, ni la Conagua han venido a entregar los resultados”, asentó.

Ante esto, existe mucho enojo y molestia en sus habitantes por la indiferencia gubernamental, ya que todavía desconocen los alcances de la contaminación, a pesar de haber transcurrido cinco meses del derrame de la presa de jales.

“Hay mucha indignación en la comunidad, por la indolencia, por la apatía de la Profepa, de la Conagua y hasta de la Semarnat. No sabemos qué pasó”, señaló.

Por esa incertidumbre, los habitantes compran garrafones casi todos los días, para acatar la determinación del ayuntamiento y solamente usar el agua entubada para aseo personal y limpieza.

“Mientras no sepamos qué tipo de contaminación se dio, no se puede tomar o usar el agua en la preparación de los alimentos. Únicamente se está ocupando para bañarse y para la limpieza. Aunque, la compra de garrafones nos provoca bastante gasto”, apuntó.

Ganado, expuesto

Sin embargo, el ganado vacuno y caprino de los habitantes, si están consumiendo el agua del retén cuando los sacan a pastar, por ser prácticamente la única posibilidad.

“Por la sequía que ha empezado y por el ganado, el retén ya está casi a la mitad. Por el momento, no tenemos conocimiento que se hayan enfermado, pero tal vez a la larga. Eso, también puede pasar a nosotros si consumimos su carne”, apuntó.

Profepa, coludida con la mina

“Esta situación, nos preocupa mucho, porque desconocemos qué tipo de contaminación se presentó, máxime si son metales pesados, ya que el organismo difícilmente los asumila y desecha. Se van quedando en el cuerpo y son los causantes de enfermedades graves. Piensa la Profepa y la minera que nos estamos chupando el dedo, pero sabemos las consecuencias que origina la contaminación minera. Por eso, en la comunidad se cree que Profepa está coludida con la empresa, por la tardanza en presentar sus resultados”: Rubén Sánchez Sánchez, regidor de Hacienda.

Dudosa calidad de agua embotellada

“Nos dicen que es agua purificada la que nos venden en garrafones, aunque no hay certeza que así sea, pero es la oferta que se tiene en el mercado, aunque es cara, se aprovechan de la necesidad y llegan a vender cada uno hasta en 30 pesos. No sabemos realmente si cumplen correctamente el proceso de filtración, a lo mejor nos mienten, esa es la gran duda que tenemos. La empresa que nos vende está en San Pedro Apóstol (comunidad vecina) y seguramente sus mantos acuíferos, también resultaron contaminados por la mina, porque el río El Coyote va para allá. Vivimos engañados, porque toda el agua que está alrededor se encuentra contaminada”: Fredy Martínez Pérez, regidor de Panteón

Afecta mina a animales y plantas

“Nosotros ya no tomamos el agua entubada, pero si los animales. Mis borregos se han enfermado mucho, tienen mucha tos y mucho moco, un veterinario los vino a ver y me dijo que era por el polvo blanco que llega de la mina. Hace unos meses, encontré varios pájaros tirados en un terreno que tengo donde bajaban a tomar agua. Hasta el epazote que crece solo ya no se da, se seca, ni regando se da, por ese polvo blanco. Muchos vecinos se quejan de eso, que ya no se dan las plantas”: Tobías Melchor Valencia, habitante.

Inundan comunidad polvo y olor a azufre

“Cuando empieza el viento por las tardes, comienza la polvareda en la mina, todos los árboles, los huizaches y las plantas quedan pintadas de blanco. Ese viento también nos llega como a las cuatro o cinco de la tarde y quedan manchadas las casas, los coches. En las madrugadas, los trabajadores de la mina destapan los respiraderos y sale un fuerte olor a azufre que inunda toda la comunidad. En nuestra ignorancia sabemos que usan químicos para la separación de minerales y eso nos va a afectar tarde o temprano, aunque la mina diga que no”: Cándido Sánchez Cosme, habitante.