Oaxaca: un oasis para los migrantes

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En Oaxaca hay quienes piden limosna en los cruceros

Para llegar de Ecuador a Oaxaca, un migrante necesita al menos un mes para lograrlo; durante ese tiempo, es víctima del maltrato, del abuso y corrupción de las autoridades o de los mexicanos.

Así lo asegura José Aníbal Montoya, quien tuvo que abandonar su país en busca de trabajo para poder proveer a su familia; en Ecuador era operador de maquinaria, pero solo en tiempos de cosecha, lo que le restaba oportunidades para salir adelante. Su única opción fue migrar.

Actualmente pernocta en el Centro de Orientación del Migrante de Oaxaca; necesita trabajar, ya que ve lejano el sueño americano, pues ya no tiene dinero para llegar.

¿Necesidad o negocio?

En cruceros y calles de Oaxaca, personas que se identifican como migrantes centroamericanos piden limosna para continuar su camino hacía el país del norte. Dicen que son migrantes, pero el Centro de Orientación al Migrante asegura que hay personas que se han aprovechado de esa situación para conseguir unos pesos, dejando de lado a quienes verdaderamente necesitan continuar su camino hacia el sueño americano.

José ha sido testigo de esta situación, pues asegura que le han pedido una “ayuda” personas que para acreditarse como migrante, muestran una credencial falsa; “ellos no saben que yo soy migrante y conozco la credencial de mi país, incluso la cargo conmigo a donde vaya”.

Asegura que esta situación les afecta, pues a los migrantes se les acaba el dinero al llegar a Oaxaca y una opción es trabajar, pero cuando no encuentran en qué emplearse, solicitar ayuda económica a las personas es la única opción.

Incluso, mencionó que muchos desean continuar su camino hacia el país del norte; para ello, se han visto en la necesidad de pedir limosna en las calles o cruceros, pero esta actividad se ha visto rebasada por personas que buscan obtener dinero fácil.

Aumenta la migración

Para el coordinador del Centro de Orientación del Migrante de Oaxaca (Comi), Fernando Cruz Montes, la migración de personas originarias principalmente de países como Venezuela, Ecuador y Honduras, ha aumentado.

Afirmó que estas personas han migrado para escapar de la violencia y pobreza que se ha originado en su país.

Detalló que un fenómeno que se está dando, es que los migrantes ya no buscan cruzar las fronteras hacia los Estados Unidos, sino que actualmente se asientan en México, pues su interés es salir del país por la violencia.

“Muchos migrantes han preferido quedarse en México, sobre todo en Guadalajara, Monterrey, Ciudad de México y Oaxaca de Juárez, porque el país se convierte en una opción para mejorar sus condiciones de vida”, dijo.

Migrantes buscan refugio

De acuerdo con datos de la Unidad de de Política Migratoria, de enero a septiembre del año pasado, 12 mil 381 migrantes de América Central solicitaron la condición de refugiados en México. De estos, la mayoría de las solicitudes eran de personas originarias del país de Honduras.

Datos de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) señalan que entre la población indocumentada que llega a México, el 70 por ciento lo representan los hondureños, el 12 por ciento salvadoreños, 10 por ciento guatemaltecos, 3.5 por ciento haitianos, 1.8 por ciento nicaragüenses y el resto, con menos del 1 por ciento cubanos y africanos de Ghana, República del Congo y Camerún.

El Instituto Nacional de Migración (INM) reveló que hasta el 28 de enero pasado se tienen registradas 11 mil 997 solicitudes de personas adultas para obtener la tarjeta de visitantes por razones humanitarias.

También la han solicitado mil 827 de niñas, niños y adolescentes. Hasta el 25 de enero se habían entregado tres mil 983 documentos.

Un lugar para trabajar

José Anibal Montoya tiene tres hijos, una de 18 años, otra de 16 y un niño de 11; la principal causa de haber salido de su país, asegura, es poder buscar un lugar donde establecerse para trabajar.

“Mi idea es llegar a un lugar donde haya trabajo y quedarme ahí, para poder ayudar a mi familia, porque si me pongo a esperar para poder cruzar a los Estados Unidos, nunca voy a poder, porque no tengo dinero para cruzar”, finalizó.