Sólo 28% de científicos de son mujeres

Buscan que las niñas se interesen en la ciencia
Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

El acercamiento temprano a la ciencia de manera lúdica puede ser la diferencia para derribar estereotipos como el de que la ciencia -además de ser complicada y aburrida- es preferentemente para los hombres.

Una hora bastó para que a sus ocho años Melissa quedara fascinada con todo lo que ayudan los robots. Al salir del taller de robótica que se realizó en el Museo Infantil de Oaxaca ya piensa en convertirse en científica como Ada Augusta, la mujer londinense que creó el primer lenguaje de computación, pero cuyo crédito se lo dieron a un hombre.

Así como Melissa y Camilia -ambas estudiantes de la Escuela Primaria Antequera-, y decenas de alumnas más de nivel básico asistieron a talleres de robótica, microcosmos, observación solar o péndulo dibujante.

De esta manera los consejos Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y Oaxaqueño de Ciencia, Tecnología e Innovación (Cocitei) buscaron conmemorar el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.

¿Sólo para hombres?

La formación tradicional propicia que se asocie ciencia con participación masculina, pero una vez que se entra a ese campo, Sandra López Hernández, licenciada en Matemáticas, considera que el trato es igualitario, demostrando incluso mayor empeño de parte de las mujeres.

Así lo constató mientras estudió la carrera en la Escuela de Ciencias en la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca. En 2014, cuando se inscribió eran 18 alumnos, 40 por ciento mujeres, pero sólo egresaron cuatro personas, entre ellas sólo un hombre.

Ayer, a través del Grupo de divulgación científica Hipatia al que pertenece, Sandra enseñó a formar burbujas de jabón con diferentes figuras geométricas, que al igual que el origamì permite demostrar que “las matemáticas se pueden aprender de manera divertida y tienen su aplicación en la vida cotidiana”.

Sin diferencias

Es la sociedad la que clasifica que las áreas del conocimiento exacto “son más rudas” y por ende “son para los hombres”.

Sin embargo, Daniela es una niña de 9 años que no entiende por qué habría de existir una diferencia entre mujeres y hombres. Su profesora de cuarto grado de la Escuela Benito Juárez, Karen Mairely Sánchez Jiménez, le ha enseñado que niñas y niños pueden desarrollarse por igual en la ciencia, si así lo quieren.

Dayse Machuca Machuca, divulgadora de la Cocitei explicó que las actividades de ayer en la Antigua Estación del Ferrocarril estaban dirigidas sólo para niñas, pero el personal de las escuelas participantes pidió que también asistieran niños, ya que de lo contrario sería una forma de discriminarlos a ellos.