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Calles, tinieblas para mujeres

En diversas protestas las mujeres han exigido seguridad y freno a la violencia de género

"¡Mamita!, ¡qué rica!, ¡tan bonita y tan solita!, ¿te acompaño?, ¡qué nalguitas!" Diariamente, cientos de oaxaqueñas se enfrentan al acoso sexual callejero; aunque en la entidad no hay cifras de los casos, la estadística nacional señala que 8 de cada 10 mujeres lo sufren.

Organismos no gubernamentales (Ong) de Oaxaca aseguran que este comportamiento es una “puerta al feminicidio”.

Acoso, igual a impunidad

En el país, sólo en la Ciudad de México el acoso callejero es considerado como un delito ; y en el Estado de México se castiga a quienes tomen fotografías o videos sin el consentimiento de las mujeres. En Oaxaca hay un vacío legal que lleva a la impunidad.

Omisión del legislativo

La directora del Consorcio para el Diálogo y la Equidad, Jéssica Sánchez Maya, consideró que los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial son omisos y no han modificado leyes para que el  acoso callejero sea considerado como un delito grave y se castigue con cárcel.

“Esto es muy grave porque es el potencial para la violación, incluso, para el feminicidio”, consideró.

La impunidad también está relacionada con la forma en la que actúan las mujeres que no denuncian, pese a que, como parte del acoso callejero, son tocadas, lo que por ley es considerado acoso sexual; la mayoría de las víctimas dicen que no denuncian por miedo.

Las calles se han convertido en calvario para mujeres

El Consorcio, anualmente realiza el informe Observatorio Ciudadano y para el caso de Oaxaca, este año incluirán el acoso callejero.

Calles inseguras

Chiflidos, palabras obscenas, miradas lascivas, tocamientos, son el pan de cada día de mujeres que caminan por las calles de Oaxaca. Jésica Mendoza, de 25 años de edad, fue víctima de una escena, que aún la despierta por las noches.  Tuvo miedo de sufrir una violación.

“Iba en el transporte público en la ruta Central-Santa Rosa, cuando a mi lado se sentó un hombre. El camión llevaba muy pocos pasajeros, me dijo guapa  y minutos después descubrió su pene para que yo mirara”.

Jésica relató que el hombre estaba drogado y que su única acción para evadir el acoso fue mirar hacia la ventana; en pocos minutos, el acosador abandonó el autobús.

El de Jésica no es el único caso. NOTICIAS platicó con Leticia Gómez, de 18 años y Samanta, de 27 años; dijeron que tienen miedo de salir a la calle y cuando pueden lo hacen acompañadas. Lamentaron que el acoso se vea como “algo normal”  y que las mujeres deban acostumbrarse a eso.

El machismo y circunstancias hacen pasar a mujeres culpables del acoso

La coordinadora de la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos en México, Mayra Morales Aldaz, explica que en Oaxaca los espacios públicos como la calle, restaurantes, bares y centros comerciales son utilizados para el acoso.

El segundo lugar de mayor violencia contra las mujeres es el comunitario, espacios públicos y el transporte, en donde 38.7 % de las mujeres fueron víctimas de actos de violencia por parte de desconocidos, según datos de una encuesta nacional presentada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en 2016.

Las mujeres no provocan el acoso

“La violencia no la buscamos nosotras, ni la provocamos; se debe propiciar un cambio cultural para que haya una prevención desde los mismos agresores y se deje de culpar a las mujeres por  el acoso”, sostiene la representante de la Red de los Derechos Sexuales y Reproductivos en México, apartado Oaxaca, Mayra Morales Aldaz.

La activista informó que las estadísticas más cercanas a lo real, fueron dadas a conocer por el INEGI:  de 46.5 millones de mujeres de 15 años y más que residen en el país, se estima que 30.7 millones de ellas han padecido al menos un incidente de violencia emocional, económica, física, sexual o discriminación en los espacios escolares, laboral, comunitario, familiar o relación de pareja.

Aseguró que el acoso origina una doble victimización, por la agresión en sí misma y por la culpa que se le hace sentir a la mujer por lo que vive, pues muchas veces son señaladas por cómo van vestidas, por los lugares que frecuentan y los horarios.

Sin sanciones

La ex directora de Vinculación del Instituto Municipal de la Mujer, Ileana Hernández Gómez explicó que, ante la laguna legal, el acoso callejero podría sancionarse como una falta administrativa por un juez calificador, y quien lo cometa hacerse acreedor a una multa  o detención durante 72 horas.

Sin embargo, la mujer deberá acreditar la falta a la moral en la que incurrió el denunciado; en caso contrario, el juez que decida una amonestación podría ser sujeto a denuncias por violación a los derechos humanos y un amparo protegería de manera fácil al agresor.

“Como es el machismo, los jueces aún tratan de atenuar las agresiones de este tipo”, sostuvo.

Las acciones que están consideradas como violencia sexual son: miradas o palabras lascivas, hostigamiento, prácticas sexuales no voluntarias, acoso, violación, explotación sexual comercial, trata de personas para la explotación sexual o el uso denigrante de la imagen de la mujer. Sin embargo, no se establecen sanciones.