México, naciente potencia científica

Pide Flores impulsar divulgación
Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

En 2012 la Sociedad Mexicana de Física otorgó el Premio a la Investigación Científica a Luis Flores Castillo

Más que crítico y fatalista, el físico mexicano y profesor asistente en la Universidad China de Hong Kong, Luis Flores Castillo es analítico y propositivo:

“No hay que descalificar a México como potencia científica naciente porque hay muchachos que tienen la capacidad para lograrlo. Tenemos que dejar de cuestionarnos nuestra capacidad, porque hay quienes están empujando a hacerlo”.

Si México, desde su posición número 15 entre las economías del mundo, impulsara megaproyectos como el acelerador de partículas que de manera reciente consiguió Líbano -un país con menor capacidad económica-, demostraría que la ciencia es una prioridad “y les darían a los estudiantes una opción terminal posible por si quieren estudiar ciencias básicas y hacer ciencia de frontera”.

En su caso, aunque estudió una ingeniería eléctrica con especialidad en redes neuronales en la División de Estudios de Postgrado de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, su investigación doctoral la hizo en el Fermi Nacional Accelerator Laboratory (Fermilab) de los Estados Unidos.

Su capacidad como físico le permitió ser parte del grupo de la profesora Sau Lan Wu en la colaboración ATLAS de la Organización Europea para la Investigación Nuclear y tuvo un papel preponderante en el trabajo del profesor Smuel Ting, quien en 1976 recibió el Premio Nobel de Física.

Desde la colaboración ATLAS, Flores Castillo ha trabajado en la búsqueda y estudio del bosón de Higss, la reconstrucción e identificación de electrones y muones, algo que con modestia y palabras llanas describe como “uno de los inventos científicos más importantes” de la física.

Divulgar la ciencia, el reto

Entrevistado este fin de semana durante su visita a Oaxaca para dictar una conferencia a estudiantes del Instituto Tecnológico de Oaxaca, el doctor en física insiste en la importancia de empujar la labor de divulgación científica.

Cuando eso se haga en México, existirá un electorado informado, una población más educada que identifique problemas como el cambio climático.

“Sólo haciendo un esfuerzo para que la ciencia se vuelva un componente de la sociedad, de lo que significa crecer y educarse, lo más probable es que los líderes compartan esa visión”, algo que toma tiempo, sobre todo para que la clase política se haga a la idea de que la ciencia puede cambiar el futuro de un país.

“Depende realmente de lo que se haga, si lo dejamos a que suceda de manera automática, puede que no suceda, con un nuevo gobierno hay un potencial enorme para empujar que se cambie la visión, hay países como Corea y Singapur que en periodos muy cortos cambiaron por completo el panorama como potencia científica y tecnológica como país”, analizó.

En este contexto, lo importante es que la ciencia empiece a verse como una  prioridad nacional: “No requiere de demasiados años empezar a tomar acciones serias en las que la política pública se convierta en un instrumento para que la ciencia sea parte de la identidad nacional, es algo que se puede hacerse muy rápido”, expresó esperanzador.