Cobraron revancha

LIGA NACIONAL ABE
Julio Sánchez LeónJulio Sánchez León

Perla Velasco, de Oaxaca, tratando de penetra a la pintura.

Las Chapulincitas del Instituto Tecnológico de Oaxaca (ITO) fueron ampliamente superadas en esta ocasión por la Universidad San Carlos de Ecatepec, Estado de México, por marcador de 68-39, con lo que las mexiquenses cobraron revancha de la pasada visita que les hicieran las oaxaqueñas.

El Tec superó a las Águilas Reales de San Carlos a finales del año anterior a domicilio y ahora el conjunto del Estado de México llegó a la duela del Gimnasio del ITO para cobrar la factura pendiente y arrasó con un plantel local que luego de las vacaciones por semestre apenas empieza a retomar el ritmo de juego.

Las acciones fueron correspondientes a la actividad de la Temporada 2018-2019 de la Zona Centro Oriente de la División 2 de la Liga de la Asociación de Baloncesto Estudiantil (ABE), de la rama femenil.

El conjunto visitante afianzó el resultado desde el primer cuarto, cuando se fue arriba por paliza, 21-10.

Desde ese primer cuarto, Catherine López fue pieza elemental, incluso abrió el encuentro con un triple y para seguir poniéndole espectacularidad a su ataque, Ameyalli Sánchez se despachó con otro tiro de larga distancia en ese capítulo.

Las Águilas le repitieron la dosis a las Chapulincitas en el segundo cuarto y esta vez Brenda Ramírez fue determinante en la suma ante el aro por parte de la San Carlos. Ella, al igual que Montserrat García, consumó un triple en ese periodo.

Y así, la San Carlos se fue arriba por amplia ventaja, 42-17.

La reacción por parte del ITO fue tardía, ésta llegó en la segunda mitad pero la distancia era bastante amplia y ante la presión de las de casa, las Águilas aprovechaban para neutralizar el encuentro y conservar la diferencia.

Ana Albuerne por fin pudo concretar su mayor y mejor arma que la caracteriza, los tiros de largo alcance y se despachó con par de triples mientras en el último periodo fue Andrea Marcos quien consumó un tiro de tres puntos.

Y esa reacción sirvió únicamente para hacer más decoroso el marcador.