Migrantes, agotador peregrinar por el Istmo

Anhelan llegar a Estados Unidos
B. Adriana Duran GuillenB. Adriana Duran Guillen

Mujeres y niños van en busca de un futuro

MATÍAS ROMERO AVENDAÑO, Oaxaca.- Con sus rostros cansados por el largo trayecto caminado y con la ilusión de una vida mejor, cientos de migrantes provenientes de Guatemala, Honduras  y El Salvador cruzaron caminando la mañana de este viernes la zona humeda de la región istmeña, paso obligado en el recorrido hacia el norte del país, y por ende, hacia Estados Unidos.

En comparación de algunas otras ocasiones, esta vez los migrantes centroamericanos no solicitaban el respectivo “aventón”, sino solamente algunas monedas para poder comprar algo de alimentos y poder amortiguar el hambre.

Al entrevistar a algunos de ellos sobre el motivo que los obligó a salir de sus países, mencionaron que se debe a la difícil situación por la que atraviesan sus naciones, pobreza e inseguridad principalmete.

Saben que atravesar la frontera hacia el vecino país del norte no será fácil, como ya ha quedado demostrado con las caravanas que anteceden a este movimiento y cuyos integrantes permanecen varados en diversas ciudades mexicanas fronterizas.

Sin embargo y sin posibilidades de dar a su familia una vida mejor o por lo menos sin tantas carencias, se ven obligados a arriesgar la vida para darle a sus seres qeridos una mejor oportunidad.

Chavely, joven hondureña, señaló que durante el trayecto, a su ingreso a territorio mexicano, la gente los ve como bichos raros, sin tomar en cuenta que son seres humanos como todos ellos pero con necesidades más apremiantes.

Su compañera de viaje, quien no quiso revelar su nombre, dijo que lo que a ella más le importa es seguir estudiando sin importar si es en México o en Estados Unidos.

Durante su largo recorrido los migrantes han cruzado poblaciones como Ciudad Hidalgo, Tapachula, Chahuites, Tapanatepec y Matías Romero, en donde las autoridades los han apoyado con agua y alimentos, además de que durante todo el recorrido han recibido el apoyo del grupo Beta del Instituto Nacional de Migración (INM).

Los migrantes, algunos de ellos con algunas lesiones en los pies por las largas distancias recorridas caminando, no se dan por vencidos y tienen la esperanza de poder llegar a la frontera norte, en donde se reunirán con sus paisanos y familiares, quienes al igual que ellos están en espera de que se les autorice el ingreso a los Estados Unidos.