Aumenta cáncer en Oaxaca

PREVENIR, LA CLAVE
Jesús SantiagoJesús Santiago

En Oaxaca existe un lamentable rezago en atención de sector salud a los pacientes con cáncer

Con la fe, falta de difusión e insuficiencia económica, muchos ciudadanos y ciudadanas escudan su falta de interés por conocer su condición, frente a la posibilidad de padecer algún tipo de cáncer. Incluso, desconocen no solo la existencia de la fecha en que se conmemora el Día Internacional dedicado a esa afección, los tipos y el crecimiento que ha tenido en la entidad; además, ignoran cómo pueden prevenirlo.

A pesar de las alarmantes cifras que las instituciones de salud ofrecen respecto al crecimiento de ese mal, parte de la comunidad parece no alarmarse o simplemente “dejarlo a la voluntad de Dios”.

Algunos jóvenes, sin interés en el tema

A sus 22 años, Alejandro considera que la posibilidad de contraer cáncer está muy lejana, debido a que solo ha escuchado hablar del cáncer de próstata; él carece de información suficiente para saber que, por ejemplo, en la leucemia, la edad no es precisamente un factor de riesgo.

“Estoy chavo, eso del cáncer es para gente grande; cuando llegue el momento me haré los estudios y como no bebo, no creo que me dé; a veces voy al IMSS a checarme porque me da una gripa, pero de ahí no paso”, comentó.

Alejandro, evidentemente ignora toda información acerca del sarcoma que ha matado a más de dos mil personas en Oaxaca. Mucho menos sabe que los antecedentes familiares, en algunos tipos de esa enfermedad, son factores que ponen en riesgo a las personas.

Alejandro, como muchos jóvenes, consideran que el cáncer es un tema de adultos mayores.  FOTO: Jesús Santiago

“En mi familia solo hubo una hermana de mi mamá que tuvo cáncer, pero yo creo que porque no se cuidó o porque así les da a las mujeres el llamado cáncer de mama; además, ella ya tenía 45 años, yo apenas tengo 22. Cuando llegue el tiempo, ya me checaré”, precisó.

Los varones, temerosos

Según Juan Carlos, la resistencia de los varones se debe al temor que les genera cualquier padecimiento; por ello, no todos acuden puntualmente a las revisiones y evaden el tema.

“Es cierto que los hombres somos cobardones para eso de las enfermedades; ahora imagínate que una revisión sea para descartar un padecimiento de esa magnitud. Me parece que se trata de entendimiento por parte nuestra para aceptar que somos igual de vulnerables que las mujeres, que estamos en riesgo y más a determinada edad, de cambiar nuestra forma de pensar”, indicó.

Roberto Pérez, en cambio, acude por lo menos una vez al año a sus revisiones médicas, pues aunque dice aún no estar en la edad de riesgo para adquirir un cáncer de próstata, prefiere prevenir.

Roberto considera relevante el chequeo médico continuo en hombres, mujeres y niños, para evitar ser víctima de la mortal enfermedad.  FOTO: Jesús Santiago

“Aunque no hay cáncer en la familia, debemos estar pendientes; son muchos los factores de riesgo que existen, yo sé que acudir a los servicios de salud para que nos atiendan es todo un suplicio, pero bien vale la pena una pequeña inversión para atendernos en lo particular. Muchas veces pagamos cantidades fuertes para cosas de menor importancia”, señaló.

Contra la fe, nada puede

Catalina apuesta a la bondad de Dios para sanar una enfermedad como el cáncer; como testimonio, tiene a su ahijada que llegó al tercer grado de la enfermedad y milagrosamente salvó su vida.

Ella sabe que las mujeres hoy se encuentran más expuestas que nunca a esta enfermedad; sin embargo, dice, es resultado de la vida que se lleva, el estrés y la ausencia de fe.

“Contra Dios nada puede, si pueden hacerse todos los exámenes, pero todo depende de él. Sí me hago las mastografías y estoy sana, sin embargo pienso que quien enferma de cáncer es porque lleva una vida de mucha tensión”, puntualizó.

La familia, primer núcleo de atención

Tras la reciente experiencia vivida con su pequeña hija, Guadalupe y Gabriel tienen muy claro que con la salud no se juega y a pesar de la limitante económica, debe procurarse la atención preventiva .

“La situación económica nos limita de pronto, pero hoy hay varias organizaciones y fundaciones que no solo ofrecen informaciòn y pláticas, sino que realizan jornadas de detecciòn. La familia es el primer núcleo de atenciòn y sí desde ahí no nos ocupamos, por más información que haya, el resultado siempre será el mismo”, comentó Guadalupe.

De su lado, Gabriel refirió que el primer responsable de enfrentar al enemigo del cáncer es cada uno; si ello no se comprende, concluyó, cada día incrementarán más las cifras.