Topes: ayuda vial o riesgo para todos

Jesús SantiagoJesús Santiago

Ni una vía tan importante como la carretera del Cerro del Fortín tiene el mantenimiento necesario

En la recta final de la 63 Legislatura, los diputados locales solicitaron la revisión de la reglamentación de topes y obras de rehabilitación a vías, luego de que el Sistema Nacional de Seguridad Pública informara que en Oaxaca -hasta el segundo cuatrimestre de 2018- fallecieron 200 personas por accidentes automovilísticos.

La intención fue la prohibición o eliminación de topes que no cumplen las especificaciones técnicas, colocados por particulares y que no cuentan con la señalética correspondiente para evitar riesgos, tanto para conductores como peatones.

Obstáculos, más que ayuda vial

Diversas son las vías de la capital y zona conurbada donde la necesidad ha movido a particulares a colocar protección que impida a los conductores avanzar a velocidades altas, sin respeto para el peatón.

Santa Rosa Panzacola es un ejemplo claro de ello; un gran porcentaje de sus calles cuentan con topes, debido, dicen algunos de sus habitantes, a que muchas de ellas tienen pendientes muy pronunciadas. Sin embargo, al ser obras realizadas en su mayoría por los vecinos, no se sujetan a las medidas establecidas en los reglamentos que marcan la norma.

“En algunos casos, en vez de ayudar obstaculizan o afectan, porque hay unos que ya se encuentran muy dañados, otros no se ven y otros resultan demasiado grandes; me parece que las áreas que regulan su colocación deberían poner atención a ello”, opina Gustavo López, vecino del lugar.

Múltiples quejas

Las quejas respecto a la existencia de ese tipo de parachoques y sus condiciones inundan las redes sociales. Conductores y ciudadanos de a pie dividen opiniones respecto a ellos; los primeros señalan su inutilidad, los peatones la urgente necesidad de que se dé mantenimiento a los mismos e incluso se coloquen en otras arterias, ante la irresponsabilidad que muestran, sobre todo conductores del transporte público, para transitar.

Una de las zonas donde esos bordos representan mayor peligro, es la carretera a Monte Albán, entre el puente Tecnológico y el crucero con la Agencia Montoya, donde los topes colocados representan un grave peligro debido a su invisibilidad.

“Ya ha habido accidentes mortales, sobre todo para motociclistas que vienen encarrerados de la parte alta hacia el Tecnológico y como no se ven los topes, terminan estampándose; en alguna ocasión les dimos una manita de gato, pero no podemos hacerlo siempre, además es responsabilidad de las autoridades”, comentó Lucía, propietaria de un negocio del rumbo.

En efecto, los pronunciados bordos del tramo están despintados e incluso la invisibilidad, en algunos casos se debe a la sombra de los grandes árboles ubicados a lo largo de la vía.

“Esta zona ha crecido mucho, esta vía se satura a todas horas y todos los días de tráfico, siendo una vía tan importante no solo para los que viven por el rumbo, sino especialmente por la cantidad de comercios que existen; deberían darles mantenimiento, mejorar las señales, podar los árboles y pintar los topes, solo así resultan útiles”, dijo Daniel Ruiz, taxista.

Añadió que las noches son mucho más riesgosas para transitar, porque en la ruta hay antros de donde muchos salen alcoholizados y conducen sin precaución alguna.

“Los topes realmente no sirven para gran cosa, no en las condiciones en que están; eso es aquí, pero nosotros que recorremos toda la ciudad y los municipios conurbados, nos encontramos a cada rato con esos obstáculos que en ocasiones parecen bardas más que topes y es claro que nadie se ha ocupado de reglamentar su colocación”, indicó.

Innecesarios, si el conductor es responsable

Desde hace 15 años que se fundaron algunos fraccionamientos en las Riberas del Río Atoyac y se abrieron escuelas donde concurren cientos de estudiantes de varias colonias de la municipalidad, vecinos reclamaron la colocación de protecciones viales.

También el año pasado se colocaron en el acceso a la Secundaria Nuevo México, ubicada en la colonia del mismo nombre; hoy, los vecinos coinciden que aunque se construyan murallas, solo el entendimiento y la sensatez de los conductores garantizará la protección de los peatones.

“Aún con topes, los colectivos pasan por la orilla del río y muchas veces sin fijarse que hay personas paradas, te avientan los carros; pocos son los que se paran para que uno atraviese y respetan los reductores; es cuestión de educación, Oaxaca podría llenarse de topes, pero mientras los conductores no los respeten, de nada sirve”, puntualizó Martha, vecina del lugar.