Agoniza mezcal de olla en Albarradas

Erick DíazErick Díaz

El productor del mezcal ancestral no puede acceder a proyectos, debido a que le exigen solicitud grupal; imposible, al ser el único en el municipio

SANTO DOMINGO ALBARRADAS, Oaxaca.- En esta pequeña población, sus pocos habitantes batallan contra la pobreza y la competencia desleal de productores mezcaleros, con mayor capacidad de inversión y oportunidad de promoción para su producto.

Sus casi 700 habitantes, buscan la manera de mejorar sus condiciones de vida; algunos han apostado por los proyectos productivos por los que lograron instalar palenques para producir la bebida más famosa de Oaxaca, aunque luego no la puedan comercializar a precios justos, o terminen explotados por acaparadores que los sorprenden con el garlito de que se interesan en su trabajo.

La modernización en este intento provocó que en el escenario desapareciera prácticamente la elaboración artesanal del mezcal, aquella en la que se utilizan ollas de barro y todo el proceso es de forma natural y manual.

Los últimos productores

Ángel Martínez Martínez y su esposa Olivia, son los únicos productores de mezcal en olla que quedan en esta comunidad. Ellos luchan cotidianamente porque al exterior se sepa que existe calidad y pureza en la elaboración del destilado procedente del néctar del maguey, aunque no se etiquete por una marca reconocida.

A pesar de ser una región mezcalera, en el municipio -por el momento- no hay mezcal elaborado ahí; el consumo es de lo que llega de otros lados, a pesar de que existen por lo menos 15 fábricas del producto.

Y es que a diferencia de Ángel, muchos de ellos trabajan para grandes expendedores y, para fabricantes como Ángel, queda poca materia prima.

“Uno de los motivos por los que está desapareciendo esta actividad ancestral, es la carencia de maguey; la mayoría de productores de la planta la venden a los de Jalisco, porque ellos pagan a 9 o 10 pesos el kilo e incluso, hasta contratan al productor para que lo corte, lo que representa una ganancia extra; a ellos les venden la calidad y, los locales, tenemos que producir aunque sea un poquito para la venta de aquí”, comentó.

El barro, el material principal en el arte del mezcal ancestral. FOTO: Érick Díaz

Prefieren vender cantidad que calidad

Otro de los factores que contribuyen a la desaparición del mezcal de olla, es la necesidad económica de los productores locales que prefirieron pasar al sistema de alambique y meterle productos químicos que merman la originalidad del líquido, pero ganan más.

“La producción que alcanzamos con el sistema de ollas nos arroja un mezcal de 50 grados; así le gusta a la gente, pero solo obtenemos al año entre 400 y 500 litros, cuando es bueno el periodo, 50 o 60 % menos que lo logrado por las fábricas de alambique; el costo por litro es 250 del Espadín y 300 del Tobalá, un precio justo por ser 100 % natural; sin embargo, por cuestión de ganancia, los expendedores prefieren cantidad que calidad”, dijo Martínez.

Sin promoción ni apoyo

Con el esfuerzo de familia, el matrimonio siembra anualmente unas 200 plantas de maguey que tardan entre seis y siete años más, para llegar al punto exacto que se requiere; en el patio de su casa han construido un almácigo, sus herramientas denotan la urgencia de reposición, pero las condiciones económicas no ayudan.

“La venta la hacemos con apoyo de algunas amistades que hemos hecho; ingenieros o maestros que vienen a la comunidad prueban el mezcal y se llevan de a poquitos, más lo que vendemos a la gente de aquí; qué más quisiéramos, que se promoviera y rescatara esta forma tradicional de producir mezcal y no se dé solo la oportunidad a los grandes fabricantes”, dijo Olivia.

Añadió que para acceder a los proyectos que promovieron los Gobiernos Estatal y Federal, les han pedido la solicitud grupal, algo que es imposible ante la desaparición de este oficio en el municipio.

“Han venido técnicos, se llevan los papeles y nunca pasa nada, pareciera que a nadie le importa el mezcal de olla, a pesar de que es el original oaxaqueño; ojalá que esta vez, el compromiso sea serio y volteen la mirada a pequeños productores como nosotros, que aspiramos principalmente a que no se extinga esta actividad”, puntualizó.