Claroscuros del tianguis de la Reforma

Giovanna MartínezGiovanna Martínez

En peligro constante se encuentran las personas que circulan por el arroyo vehicular de la zona del tianguis

La necesidad de ambas partes, vendedores y compradores, ha hecho que el tianguis de la colonia Reforma se considere ya un mercado tradicional e inamovible de la zona. Ello no justifica el desorden vial, peatonal y el crecimiento anárquico del mismo, pues cada vez se apropian de mayor espacio sin condicionamiento de autoridad alguna.

La opinión de los vecinos en torno a este asunto es coincidente: sí, el tianguis beneficia por la facilidad que ofrece para la compra de productos que son necesarios, pero también es urgente que se ponga orden.

A la defensiva

El reciente desalojo en el Paseo Juárez El Llano y el temor a perder sus espacios, mantiene a la defensiva a los tianguistas, quienes además, argumentan que ellos no tienen la culpa del crecimiento desordenado de las plazas ambulantes, sino las autoridades que dejaron de lado el control y actualización del padrón del comercio en calle.

“Vaya poniendo ahí que no hay trabajo y la situación es muy difícil; no digan que este tianguis es un problema y que deben desalojarnos, ya ve lo que pasó hace 20 días que ya no pudimos trabajar; para nosotros es un asunto de sobrevivencia porque no tenemos más opción”, fue la expresión de Claudio Ramírez, vendedor de mariscos en el mercado ambulante, al realizarse este trabajo.

A su manifestación, se sumó la de Asunción López Mendoza, integrante de la mesa directiva de la Organización Pedro Vásquez Colmenares, quien aseveró que su grupo siempre ha estado dispuesto a cumplir con las condiciones que el gobierno establezca.

“Somos cerca de 60 vendedores; nosotros solo cobramos cinco pesos para la recolección de basura que pagamos y tenemos reglas muy claras, entre ellas, que nuestros vehículos se estacionen a tres calles de aquí para no afectar el tráfico”, aseguró.

López Mendoza defendió el establecimiento de sus agremiados y, aunque es evidente que hay puestos que obstaculizan las rampas de acceso para personas con discapacidad, negó que el tianguis genere problemas.

“Siempre hemos estado dispuestos al orden, estamos organizados incluso para defendernos de la delincuencia; son las autoridades municipales quienes dejaron de cobrarnos, sabemos que esta administración se comprometió a retomar el caso, todo se puede reglamentar y mejorar, es cuestión de que nos digan cómo”, puntualizó.

Cierre de vías y conciencia, piden vecinos

A pesar de que muchos de los puestos que se instalan en el tianguis de la Reforma, acaparan hasta los accesos a negocios establecidos, existe tolerancia de los vecinos, quienes reconocen que es conveniente ese tipo de plaza que les acerca productos de primera necesidad.

La mayor conflictividad que padecen, es el desorden vial y el riesgo para los peatones, que deben caminar por el arroyo vehicular de las arterias donde se asienta el tianguis cada martes.

Y en ese sentido, para Cristina son dos asuntos los que deberían considerarse por tianguistas y autoridades: el primero, el cierre durante los días martes de las calles Dalias entre Álamos y Heroica Escuela Naval Militar; así como esta última con Heroico Colegio Militar, para evitar que se suscite un accidente, dado que la gente debe caminar esas arterias entre el arroyo vehicular.

“Nunca ves a un elemento de tránsito, pero lo peor es que pocas veces los conductores demuestran tolerancia para circular en esa zona, a pesar de que lleva años ese tianguis y que deberían estar acostumbrados a la lentitud de la circulación y a la alta presencia de compradores”, comentó.

Mejora visual

El segundo asunto quizá sería más fácil, si se lograra la coordinación entre autoridades y líderes tianguistas: la mejora visual de este mercado, y en ello, Paola subrayó el interés de los compradores porque eso suceda.

“Para mí es muy bueno que este mercadito semanal permanezca, pero es urgente que mejore en muchos sentidos: más orden, más conciencia de todos (compradores, conductores, autoridades y vendedores); deben ser visionarios, porque mejorar el entorno, su imagen y poner orden, hará que crezcan sus ventas”, concluyó.

El tianguis de la Reforma se ha convertido en una tradición, que como todas en Oaxaca, merece mejoras y la coordinación de esfuerzos para ser más atractivo y ofrecer un servicio de calidad.