Banquetas: estacionamiento prohibido

NO HAY SANCIONES
Jesús SantiagoJesús Santiago

Para muchos, es primero la comodidad y protección de sus autos, que cuidar al peatón

El artículo 70 del reglamento de Tránsito Municipal en la ciudad, establece claramente la prohibición del uso de las banquetas para estacionar vehículos sobre camellones, aceras y banquetas. Esta restricción, sin embargo, a muchos conductores no les importa y a juicio de los ciudadanos, el actuar irresponsable de estos se debe a que no se aplica la ley con firmeza.

A la vista de la autoridad

La observación de este hecho le causó hilaridad al conductor que recibió el reclamo por subir su camioneta en una de las banquetas que se ubica en la Calzada Porfirio Díaz; su única expresión fue: “Es solo un ratito”.

En negociaciones como los lava-autos, no les interesa ser sancionados y montan los vehículos en las banquetas  FOTO: Jesús Santiago

Ese ratito se convirtió en media hora, tiempo que dilató en hacer sus compras en un negocio que además cuenta con estacionamiento; el hecho pudo pasar desapercibido porque en la colonia Reforma, como en otras áreas de la ciudad, la violación a las normas en ese tema es continua.

“Esto pasa muy seguido, no falta el irresponsable que llega y se estaciona como le da la gana. Estas cosas pasan en toda la zona, se ha convertido en una costumbre frente a la complacencia de los elementos viales”, acusó Gonzalo, un peatón que quiso pasar por el lugar.

En efecto, a unos metros, un policía vial que observaba el hecho prefirió alejarse; en tanto, la persona que mal estacionó el vehículo en referencia, salía tranquilamente del establecimiento y al ser cuestionado por el hecho, solo atinó a decir: “Lo hacemos todos, no molesten”.

Los daños que muchas veces sufren las banquetas, se deben en mucho a que carros de gran peso y tamaño se suben a ellas  FOTO: Jesús Santiago

Con ese obstáculo en la acera, los transeúntes que llevaban prisa tuvieron que bajar al arroyo vehicular para continuar su camino, exponiéndose a que algún automotor de los que ahí transitan, los arrolle.

Gonzalo no culpó del todo al conductor, pues dijo que la corrupción que ha imperado en los cuerpos de seguridad vial, la de espacios para estacionarse, el apartado que hacen de estos en algunas calles y la ausencia de cultura vial, son situaciones que provocan el hecho.

“Miren a su alrededor, ya no hay espacios; los estacionamientos por aquí o no se dan abasto o son carísimos; además, muchas veces te topas con policías viales que te lo permiten a cambio de la mordida; algo se tiene que hacer para evitarlo: mayor infraestructura, erradicar la corrupción, sensibilizar al conductor, es urgente”, dijo.

La transformación empieza por nosotros

Antonia circula cotidianamente esa vía y muchas veces lo hace acompañada de algún adulto mayor; su queja es porque en esa ocasión no ha faltado la necesidad de sortear a algún vehículo sobre la banqueta.

“Para mí es una violación a los derechos de terceros, para los que necesitamos transitar libremente sobre las aceras; la gente es muy insensible e irresponsable. Hablan mucho de la Cuarta Transformación, pero lo que no entendemos es que esa debe empezar en nosotros mismos, con un cambio de actitud, con mayor responsabilidad y empatía con el de enfrente”, expresó.

Agregó que la sociedad y en especial los conductores, deben atender las normas que señala la normatividad que les condiciona el uso de vehículos, y lamentó que hoy en día no se aplique el examen correspondiente para la expedición de licencias.

Con pretexto de que es su entrada, propietarios de vehículos se apoderan hasta de las banquetas  FOTO: Jesús Santiago

“No se trata sólo de exigir al gobierno cambios que dependen de nosotros; mucha gente maneja sin tener ni idea las condiciones que debe cumplir para hacerlo, tampoco puede andar un policía tras cada ciudadano; es cuestión de responsabilidad, respeto, integridad y escrúpulos”, señaló.

Cultural vial obligada

Estacionarse en la banqueta, esperar el alto, respetar al peatón, no utilizar el cinturón de seguridad y hablar por teléfono celular cuando se conduce, son hechos que se sancionan, según las leyes establecidas para el uso de un vehículo, mismas que a la vista de todos son quebrantadas continuamente.

Ello, a las actuales generaciones les da un mal ejemplo de civismo, piensa Eduardo, un joven estudiante que recientemente comenzó a conducir y a quien frustra saber que mientras él cumple con las normas, otros abusan de ellas.

“Lo del estacionamiento en las banquetas es apenas lo mínimo; cuando aprendí a manejar, el primer consejo que recibí fue estacionarme correctamente, en el lugar permitido y evitar que me multen. Pero me frustra darme cuenta que hay gente tan insensata, adultos que nos dan el mal ejemplo a los jóvenes”, puntualizó.