Prevén distorsión en la agricultura

CIUDAD DE MÉXICO.-Como un regreso hacia la distorsión de precios, fraudes y corrupción que en los años 70 imperaron con los desaparecidos programas públicos de la Compañía Nacional de Subsistencias Populares (Conasupo) y del Sistema Alimentario Mexicano (SAM) calificaron agroindustriales la implementación de precios de garantía del Gobierno federal.

El viernes pasado, el Presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que a los pequeños productores de maíz, frijol, trigo, arroz y leche se les garantizará un precio mínimo por su producción.

Por ejemplo, a los agricultores de frijol de Zacatecas y Durango se les pagará un precio de garantía de 14 mil 500 pesos por tonelada, que es un 45 por ciento más alto respecto al valor promedio de mercado actual de 10 mil pesos.

Juan Carlos Anaya, director de Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), indicó que de entrada ese diferencial de precios representará una distorsión en el mercado, que castigará a los productores eficientes y al final al propio Gobierno.

Explicó que los grandes agricultores, que no califican al programa, enfrentarán una nueva competencia por parte los productos que adquirirá el Gobierno, además de las importaciones.

Esto generará que los precios de mercado bajen, lo que derivará en un costo adicional al Gobierno porque tendrá todavía que vender más barato de lo que era el precio del mercado, ampliándose el costo entre lo que pagó y vendió a costa del erario.

Y si para no perder mercado, apuntó, los grandes competidores bajan más sus precios el Gobierno acumulará inventarios.

Reprobó además que el Gobierno no haya condicionado la aplicación de los precios de garantía a una mayor productividad por parte de los beneficiarios.

"El objetivo del programa es lograr que los productores pequeños produzcan más y así poco a poco ir logrando la seguridad alimentaria, pero con estos niveles de precios el productor (beneficiado) va a decir: ¿para qué rindo más, si me pagan rebién así", expuso.

Francisco Chapa Góngora, tesorero del Consejo Nacional Agropecuario (CNA), indicó que, de no aplicarse controles adecuados al programa, también podrían generarse fraudes.

Explicó que ante precios artificialmente altos, algunos grandes productores buscarán la manera recibirlos fraccionando sus parcelas a los niveles establecidos en el programa.

Celso Salgado, distribuidor de frijol en el mercado de abastos Estrella, en Nuevo León, indicó que si los precios de garantía no son entregados de inmediato a los productores no les quedará de otra que vender sus cosechas al precio de mercado a los intermediarios, siendo estos últimos los que se beneficien del diferencial de precios.

"A esos productores les urge comer, viven al día, y si no se les paga pronto los coyotes se van aprovechar de ellos y van a ser los beneficiados", apuntó.