Pierde Oaxaca 40% de cebada por sequía

Esperaban una producción de mil 200 toneladas, apenas lograron 700
Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

La producción de cebada en la Mixteca pudo ser mejor, pero faltó agua.

Los 200 productores de la Mixteca que sembraron, en conjunto, 500 hectáreas de cebada en espera de alcanzar una producción de hasta mil 200 toneladas, sólo cosecharon 700 toneladas.

El presidente del Sistema Producto Trigo del Estado de Oaxaca, José Ramos Castillo, atribuyó las pérdidas a la falta de lluvias en el 2018, una situación que esperaban sortear porque es un cultivo que a diferencia de otros cereales, como el trigo, requiere menos cantidades de agua.

Cultivo que se adapta

Desde el punto de vista del gerente de Hub Pacífico Sur del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), Abel Jaime Leal, la cebada no es un cultivo tradicional en Oaxaca, pero se adapta porque sus características son muy similares al trigo que se siembra también en la Mixteca.

En sí, Oaxaca es uno de los puntos de entrada del trigo hacia México. “Llegaron en la etapa de la conquista con los Frailes Franciscanos. La Mixteca es una zona que se adapta a los cereales como la cebada y el trigo por sus condiciones climáticas”.

Aún así, la cebada tiene un problema para que “sea un cultivo más buscado”, pues en su mayoría la compra se asocia a empresas cerveceras que regularmente pueden comprarlo, como actualmente Heineken de México que ofrece un precio de garantía a los productores mixtecos.

Problemas por manejo de suelo

“Si no hay ese interés es difícil acceder a opciones de compra”. En el caso del trigo, al igual que el maíz que se siembra en la Mixteca, los problemas se asocian con el manejo del suelo.

“Cuando es barbechado, rastreado o surcado y se expone al aire pierde humedad”, además por las características de los suelos de esa región, que son arcillosos, duros, “es difícil trabajarlos y se tienen que mover mucho para poderlo aflojar”.

Una forma de contrarrestar esos puntos en contra es permitir que haya coberturas y se cambie la estructura de los suelos. A la par, se promueve que la agricultura de rotación de cultivos: intercalar siembras de frijol, canolas, girasoles y luego regresar al maíz y al trigo.

“Todos son productos rentables para los agricultores”, que si caen en el monocultivo hace que sus siembras tengan “más enfermedades y plagas, porque los genetistas tendrían que evolucionar más rápidamente ofreciendo semillas mejoradas”.