Crece en Oaxaca intolerancia contra mujeres políticas

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Irma Aguilar Raymundo se acreditó como presidenta municipal de San Pedro Atoyac hace dos años

En dos años un total de 34 casos de violencia política de género contra mujeres políticas han sido contabilizados, pero en ninguno de éstos se han aplicado sanciones a pesar de haber sido denunciados ante tribunales, organismos de derechos humanos, incluso ante fiscalías.

Amenazas de muerte, acoso sexual, impedimento a ejercer un cargo público, incluso golpes e insultos, forman parte de las agresiones cometidas en contra de las mujeres en el ejercicio de sus derechos políticos, según lo documentado en la plataforma violencia feminicida de Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad.

En el 2016 el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), el Instituto Nacional Electoral (INE), la Fiscalía Especializada en Atención a Delitos Electorales (FEPADE) y el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES), en forma conjunta publicaron el Protocolo para Atender la Violencia Política Contra las Mujeres como una herramienta que pretende fortalecer la prevención, atención, sanción y reparación de casos de violencia política basada en el género.

En ese mismo año, en Oaxaca se aprobó tipificar la violencia política dentro del Código Penal. Desafortunadamente la incursión de las mujeres en los espacios de decisión política ha encontrado numerosos obstáculos, dando lugar a situaciones de violencia política de género.

Los casos

Dentro de los casos documentados por la plataforma de Consorcio está el de Itaisa López Galván, quien como presidenta municipal de Santiago Lachiguiri fue amenazada de muerte vía mensaje de texto el cual decía: "Esa alcaldía va a ser nuestra vamos, a recuperarla tu iras directo al panteón perra perredista."

Otro más fue el de Beti Cariño, síndica de Pinotepa Nacional, quien sufrió acoso sexual por parte de un diputado; a su vez Irma Aguilar Raymundo quien se desempeñó como presidenta de San Pedro Atoyac y fue amenazada de muerte por los integrantes de su propio cabildo, para que renuncie al cargo además de haber sido agredida por familiares del síndico y además fue obligada a firmar nombramientos a los simpatizantes del cabildo que la rechaza.

A nivel nacional, Oaxaca se encuentra entre las entidades del país que registra la mayor incidencia de violencia política contra las mujeres, y mientras se incrementa la participación de este sector en la vida pública y toma de decisiones, las agresiones se intensifican, según lo señala el “Informe violencia política contra las mujeres en contenidos mediáticos”, realizado por Glifos Comunicaciones.