Oaxaca, segundo lugar por hepatitis vírica A

Después de Guerrero
Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

Comer alimentos expendidos en la calle sin las medidas de higiene, riesgo para escolares.

Oaxaca de Juárez. Con 673 casos de hepatitis vírica A, Oaxaca cerró 2018 en el segundo lugar nacional, sólo después de Guerrero que reportó 871 casos.

El encargado estatal de vigilancia epidemiológica de hepatitis virales de los Servicios de Salud de Oaxaca, William Alejandro Ordaz Cervantes, reconoció que existen aún dos brotes activos en Tlalixtac de Cabrera, con 19 casos, y Santo Domingo Xagacia, con 11 pacientes.

Aumenta 54 por ciento

En comparación con 2017, que se presentaron 437 casos, en 2018 se reportaron 673 casos en la entidad, es decir 54% más.

En cambio las hepatitis de los tipo B y C registraron un decremento de 21%, la primera al pasar de 19 a 15 personas enfermas y del 35% en la tipo C, ya que mientras en 2017 se registraron 301 casos en 2018 fueron 20.

En al menos 50% de los 570 municipios que conforman la entidad se ha reportado algún caso, pero encabeza la lista Oaxaca con 137.

En segundo lugar San Jerónimo Tlacochahuaya es el que presenta una mayor incidencia con 78 casos, al igual que Juchitán, seguido de Tlacolula con 55, Tlalixtac con 18 y con 17 los municipios de Santa Ana del Valle y San Pablo Villa de Mitla.

De los primeros cercos

La alerta de la presencia de la enfermedad se hizo en septiembre pasado, cuando los Servicios de Salud de Oaxaca dieron a conocer que en Santa Cruz Mixtepec, en Valles Centrales se activó un cerco epidemiológico.

Ordaz Cervantes reconoció que la hepatitis vírica A “genera brotes más explosivos”. La persona que llega a padecerla puede sentir fatiga, náuseas, dolor abdominal, fiebre y pérdida del apetito.

Su diagnóstico es médico y debe incluir exámenes de laboratorio, pero sobre todo es un reflejo de la mala práctica de medidas higiénicas, ya que muchas veces se deja de lado la importancia de clorar o hervir el agua.

“Se da también por el mal manejo de alimentos, hace falta fortalecer la promoción a la salud y las medidas higiénicas” porque “un solo caso puede generar un brote”.

Aunque en marzo pasado la ex directora del Hospital de la Niñez Oaxaqueña, Rocío Arias Cruz, informó que una niña de dos años originaria de Cuicatlán falleció por una hepatitis fulminante, durante 2018 los Servicios de Salud de Oaxaca no reporta un solo fallecimiento.

“Fue un caso ligado a otros padecimientos, el hígado se afecta por otra cuestión, pero no está ligada a este tipo de padecimiento”, resaltó el encargado estatal de vigilancia epidemiológica de hepatitis virales de los Servicios de Salud de Oaxaca.