Disfrutando el cafecito

Montserrat Pineda, Magdalena Martínez y Janeth Figueroa.

El café es mucho más que una bebida usada para estar despiertos. Se trata de un elemento fundamental de nuestra cultura y sociedad. Prueba de ello es la gran variedad de tipos de café existentes.

El más común es el café solo, conocido como café expresso, por sus orígenes italianos. También es conocido por la adaptación al castellano y al ingles: exprés o express. En algunas regiones anglosajonas también se conoce como black coffee.

El nombre es dado por su rápida preparación. Se compone únicamente de 30 ml de infusión de café. La preparación es relativamente sencilla, únicamente hay que pasar agua hirviendo por granos molidos de café durante 20 o 25 segundos.

Se suele servir en vasos pequeños. Sin embargo, el expresso es más común verlo servido en una taza pequeña, cuyo tamaño es acorde con la cantidad de líquido.

Es una de las formas más sencillas de preparación, y por ello, la calidad del grano es fundamental para obtener una buena bebida. Generalmente se recomienda utilizar café 100% arábigo.