Columpio de Ixcotel: carrera contra la muerte

Eric DíazEric Díaz

Aquí ya no hay horas pico, en todo momento la ruta esta cargada de tráfico

SANTA MARÍA IXCOTEL, Oaxaca.- En este tramo han quedado varias vidas; aquí ya no hay horas pico, la saturación vehicular que padece la capital, se refleja en este acceso a ella.

La carretera 190, ruta Centro SCT-Crucero Parque de Beisbol, se ha convertido en uno de los más peligrosos, tanto para el peatón como para los propios conductores.

El volado por la vida

A Luisa, la entrevista le movió recuerdos dolorosos; en 2015, su hijo de 15 años murió arrollado por un auto frente al Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO); a pesar de los testigos, las autoridades nunca dieron con el responsable.

“Aún tengo presente la imagen de mi hijo cuando bajó del autobús a las 8 de la noche; yo lo esperaba del otro lado y ví cómo lo mataron. El irresponsable conductor huyó, la policía tardó media hora en llegar y las ambulancias también”, comentó.

La doliente madre, refirió que a pesar de los accidentes que se registran en la zona, pocas veces se ve una autoridad vial metiendo al orden a los conductores.

“Quienes a diario transitamos por aquí nos jugamos un volado por la vida, pues nunca sabemos si lograremos llegar hasta el otro lado”, concluyó.

Imprudencia motiva los accidentes

Como en una competencia donde se mide velocidad y fuerza, Laura atravesó la carretera frente al Mercado Zonal de Las Flores. En sus brazos cargaba a su pequeño hijo. Lo hizo sin medir riesgo alguno e ignorando al gran puente peatonal ubicado ahí, mismo que podría utilizar para evitar riesgos.

“Sí, cometí una imprudencia; es que la verdad, por el tiempo no ocupo el puente; tardo mucho en subir, atravesar y bajar de él. Pero la verdad es que una no piensa en los enormes riesgos que corre. Es cierto, si me agarra un camión o un colectivo de esos que corren como locos, nos mata. ¡Ni Dios lo quiera!”, expresó.

Como ella, el 80 por ciento de las personas que cruzan -de lado a lado- la ruta que va desde la Macroplaza hasta la ex Volkswagen, no utilizan los puentes peatonales que existen en el rumbo. Los argumentos son diversos: el tiempo que ocupan en ello y lo inseguros que son.

No hay autoridad que actúe

Para Víctor Hugo García, el problema vial en la zona conocida también como Columpio de Ixcotel, se debe a la ausencia de elementos de seguridad y en especial, a la irresponsabilidad de los conductores.

“Pasar es un enorme riesgo, la gente de la tercera edad corre más peligro. Nadie ha puesto en orden a los conductores que circulan por aquí”, señaló.

Por su lado, Leticia Mijangos indicó que aún cuando eventualmente los elementos viales de Santa Lucía del Camino o Oaxaca de Juárez intentan dirigir al tráfico, estos apoyan a los conductores y no al peatón.

“Los policías viales no nos ayudan, además que no a diario vienen por aquí; menos ahora con el cambio de autoridades. Ya son varios muertos y la situación no mejora, ya ni los topes sirven para disminuir la velocidad de los carros”, manifestó.

Es más fácil buscar culpables

Para Georgina Pérez, bajar la ocurrencia de accidentes en la también llamada carretera Cristóbal Colón, es responsabilidad de cada ciudadano que ocupa esa carretera.

“Si le llaman 'la carretera de la muerte', no es gratis, pero el asunto no es de policías ni del gobierno; es resultado de la necedad de correr, de no utilizar los puentes. Lo que aquí ocurre es producto de la imprudencia de todos, conductores y peatones”, expresó.

Y sí, en ello coincide Erwing Martínez, quien asevera que en todo el país hay vías de alta velocidad que se recorren sin precaución porque falta educación vial.

“Los humanos somos necios, irresponsables e indiferentes, yo me incluyo, siempre tenemos pretextos para justificar nuestras faltas y sumado a ello las autoridades no priorizan tareas como la concientización en este asunto; siempre nos quejamos, pero no somos capaces de cumplir con las reglas, creo que es momento de que se aplique con severidad la ley”, concluyó.

A lo largo del tramo, la señalización es ignorada, dobles filas en algunos tramos dificultan la circulación y el paso del peatón, las altas velocidades son notorias; en el trayecto no hay un solo elemento vial y sobre las grandes estructuras de los puentes peatonales apenas una o dos personas caminando; abajo, las carreras contra la muerte se juegan por el resto de los peatones.