Bernardo Andreas Méndez Luis busca "Trascender"

El nacimiento

En 1991 nació un niño a quien pusieron por nombre Bernardo Andreas Méndez Luis, en San Pablo Villa de Mitla, Oaxaca; según la historia, es la Ciudad de los Muertos; es el tercero de los hermanos. Su madre lo inscribe en la escuela del pueblo para que conozca las primeras letras; termina la primaria, secundaria, es aquí donde comienza a indagar en su mente el proyecto de lo que él desea realizar.

Quizá en su hogar no encuentra el apoyo necesario, por los problemas económicos, incomprensión a su dedicación y todos los factores que acompañan siempre al que desea llegar a la meta de expresar lo que desea ser en la vida.

Trayectoria y creatividad

Cuando conocí a Bernardo Andreas, allá en San Pablo Villa de Mitla, mi vista se recreó en el espacio de su hogar; me dio preocupación porque vive muy modestamente, sin embargo, es un joven que ha trabajado mucho para esculpir su propio arte; sus figuras son únicas, exclusivas, porque van relacionadas con la vida y con la muerte.

En esas inquietudes por la creatividad comienza a leer la Biblia y libros espirituales, para enriquecer su mente y conocimientos; experimenta con diferentes técnicas, creando estilos propios; abre un taller galería en la misma población donde radica, practicando con pintura, graffiti, serigrafía artesanal, creando nuevas técnicas, lo que motiva al artista a trasladarse un tiempo a la capital oaxaqueña.

Durante ese tiempo estuvo en las banquetas del zócalo elaborando retratos, trabajando la caricatura; con esos trabajos surgen nuevas técnicas y estilos. A los 24 años regresa a Mitla y abre su taller galería; es aquí donde surge su excelente obra “Trascender”, donde logra aterrizar y canalizar todo lo vivido, experimentado.

"Trascender" habla de la psique humana, es como una historieta que se escribe, pudiera ser el trastorno psicológico de un niño que redacta la deformidad.

La opinión

La importancia del planteamiento del tema, es tan impresionante de la forma en que el mismo escultor lo narra, donde la sensibilidad nos alcanza para derramar, no una lágrima sino muchas aguas convertidas en mares, porque la emoción nos atrapa, nos oprime el corazón, nos hace, como dice el artista, ”trascender”; quizá a un mundo desconocido, donde nos conmueve, nos hace reflexionar sobre la importancia e impotencia de la vida, en todos sus aspectos, humanos e inhumanos.

Es una obra escultórica jamás presentada y el interés del artista es que el ser humano obtenga un cambio de conciencia, para adentrarse en la mente humana a través de la escultura, escritos, libros e ilustraciones, aportando un mayor conocimiento a la psicología.

La obra de Bernardo Andreas es inédita, lo que él trata de decir es que el hombre se encuentra atado, invitándolo a un cambio de conciencia para que trascienda. En ese aspecto tiene toda la razón, vivimos en un tiempo de inconciencias, donde unos cuantos destacan y a otros no les interesa más que vivir en la distracción de una máquina quitándole el sueño e impidiendo su trascendencia hacia otras cosas de mayor interés, factibles para un futuro que quizá no alcance, porque en la actualidad la muerte está llegando más a la juventud que a los ancianos; ante este planteamiento es necesario darse un tiempo para reflexionar sobre la forma en que estamos viviendo.