Mexicanos transforman agua en combustible

Los jóvenes científicos mexicanos Alejandro Cortez, Gerardo Aarón Cabañas y Alejandro Cercas han creado el prototipo de Hydrogenfire, una pequeña celda que genera energía a partir del hidrógeno presente en el agua. Este ingenio quedó finalista en el Concurso Samsung Soluciones para el Futuro, Premio al Emprendimiento Politécnico 2018, en la categoría de Energía Renovable y Accesible.

Bajo el lema En la H está el futuro (la h es el símbolo del hidrógeno en la tabla periódica), estos estudiantes de la carrera de Mantenimiento Industrial del Instituto Politécnico Nacional de México tienen en sus planes desarrollar baterías de combustible para aparatos eléctricos y electrónicos, como bicicletas o drones.

La tecnología en la que se basa este dispositivo es la electrólisis, un proceso químico que consiste en romper el enlace de las moléculas de hidrógeno y oxígeno mediante una carga eléctrica para obtener el combustible en estado gaseoso. Y su funcionamiento, dicen, es realmente sencillo: "Lo único que tendríamos que hacer es rellenar un pequeño tanque con agua para generar el hidrógeno y, con el oxígeno del medioambiente, empezarían a generar electricidad sin tener que esperar que se recargue la batería", dicen los estudiantes, según un comunicado del centro.

Sustituir al gas

El prototipo que han construído se compone de dos acrílicos que protegen la celda, un depósito con agua, ocho placas de acero inoxidable y un burbujeador cuya función es limpiar el combustible generado. De acuerdo con los estudiantes, este invento podría generar hidrógeno que alimente estufas en lugar del gas actual.

La idea de estos estudiantes parte de una evidente necesidad: casi el 90% ciento de la población en el mundo respira aire contaminado, según Unicef, de los cuales, 300 millones son niños y 7 millones son bebés, que pueden sufrir daños irreparables en los pulmones y el en cerebro. “Protegerlos de la polución del aire no sólo los beneficia a ellos sino también a sus sociedades ya que reduce los costos de la atención médica, aumenta la productividad y crea un entorno más seguro y limpio para todos”, advirtieron

El hidrógeno en este contexto tiene mucho que decir: su producción no emite gases de efecto invernadero. Por eso, multitud de científicos se dedican a buscar que el agua, el recurso más abundante del planeta, sirva como combustible no contaminante. Pero el procedimiento hasta ahora ha requerido más energía de la que se genera y, como resultado, tiene una viabilidad comercial limitada.

Hace dos meses, sin embargo, investigadores de la Universidad Ben-Gurion del Negev (BGU, Israel) y del Instituto de Tecnología Technion rompieron el mecanismo químico que permitirá el desarrollo de un proceso fotoquímico nuevo y más eficiente para producir hidrógeno combustible a partir del agua: consiguieron con éxito la reacción química fundamental presente en la energía solar que podría formar el eslabón perdido para generar la electricidad necesaria que lleve este proceso, permitiéndole que se desarrolle naturalmente en lugar de depender de grandes cantidades de fuentes de energía hechas por el hombre o metales preciosos para catalizar la reacción.