Niñez oaxaqueña, de las más vulnerables por desastres naturales

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Los niños oaxaqueños son de los más vulnerables ante los desastres naturales, tanto por su frecuencia y regularidad como del grado y la profundidad de la pobreza infantil, advierte el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en su informe Los derechos de la infancia y la adolescencia en México.

El organismo internacional creó el Índice de Riesgo de Desastres en la Niñez, en el que muestra un cálculo de riesgo centrado en el niño por estado. Para su estimación sólo se consideran los tres tipos de desastres con la mayor probabilidad e impacto negativo en los niños de México: tormentas, inundaciones y terremotos.

Además, se calcula la exposición infantil a estos riesgos al factorizar la pobreza multidimensional infantil por estado y la población total absoluta de niños en pobreza y pobreza extrema.

Chiapas tiene el valor más alto de riesgo para los niños por desastres naturales, con 24.8; le sigue Veracruz, con 22.7 y Oaxaca, con 22.3.

"En especial, los estados con el valor más alto del índice tendrían que dedicar más atención del gobierno a la planificación, respuesta y recuperación ante desastres, con un enfoque particular en las necesidades de la niñez", indica el análisis.

La infancia es un grupo particularmente vulnerable a los desastres naturales y emergencias, ya que estos generan múltiples efectos que alcanzan diversos ámbitos de su vida. En específico, las niñas y los niños que viven en hogares en pobreza enfrentan un riesgo mayor cuyas consecuencias pueden contribuir a perpetuar el ciclo intergeneracional de pobreza.

Oaxaca, de los más afectados

Entre 2010 y 2017, uno de los estados más afectados por desastres naturales fue Oaxaca, con 11 de las 31 tormentas más destructivas de la última década. Veracruz es otra de las entidades que se ha visto afectado por 16 de las 31 grandes tormentas de la última década.

"Los desastres obligan a las familias, en particular a aquellas que viven en situación de pobreza, a tomar decisiones de supervivencia que pueden tener efectos perjudiciales en el bienestar de la niñez, tales como sacarlos de la escuela, reducir su ingesta alimentaria y reducir gastos en salud", señala la Unicef.