Urbanos de Oaxaca, ataudes con ruedas

Una muerte que quedará en la conciencia de los concesionarios del transporte urbano, ¿Tendrán conciencia?

El conductor de un autobús del transporte urbano de la empresa Transporte Urbanos y Suburbanos Guelatao (Tusug), atropelló y mató a un adulto mayor se que dirigía a su domicilio en el fraccionamiento Montoya.

No pasó ni una semana, cuando una mujer fue atropellada cuando se encontraba en su puesto ambulante ubicado en la esquina que forman las calles de Independencia y Victoria.

Son dos casos de los muchos que se registran en la ciudad de Oaxaca y municipios conurbados a consecuencia de los camioneros.

LO MATÓ

El primer accidente ocurrió el pasado domingo cuatro de los corrientes aproximadamente a las 12:45 horas cuando el señor Tomás D. P., de 79 años de edad, caminaba en al calle Ignacio Mejía, del citado fraccionamiento, ya que se dirigía a su domicilio ubicado a unas cuadras de ese lugar.

Confiado de que a unos metros del cruce con la calle  de Margarita Maza se ubica un tope, decidió cruzar la calle una vez que observó el autobús de Tusug que avanzaba hacia él.

El exceso de velocidad y probable  distracción, provocaron que el conductor del autobús con número de identificación B-070, placas 363558-S del estado, no se percató de que atravesaba la calle.

El lugar fue acordonado por policías municipales para resguardar la escena, mientras esperaban el arribo de elementos de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) para iniciar con las diligencias de ley.

UNA VÍCTIMA MÁS

El pasado sábado pasajeros que  viajaban a bordo de la unidad A 703  de Transportes Urbanos de la Ciudad de Oaxaca S.A. de C.V. ,  el cual llevaba la ruta hacia Volcanes, fueron testigos y víctimas de la imprudencia de un conductor de la empresa camionera Transportes Urbanos de la Ciudad de Oaxaca S.A. de C.V.

Ya que, el chófer perdió el control de la misma y se fue a estampar en la esquina que forman las calles de Independencia y Victoria, donde se encontraba una vendedora de nicuatole, la cual resultó gravemente lesionada.

LOS TESTIMONIOS

Néstor Isidro Martínez, quien viajaba a bordo de la unidad, mencionó  que el conductor venía en una velocidad normal pero a la hora de ponerse el alto,  aceleró y le empezaron a gritar, “como venía en la parte de enmedio no pude alcanzar a ver más lejos, pero le aceleró y fue cuando se estampó contra la señora”.

Desmintió que el conductor se hubiera dado a la fuga, “él se quedó en el lugar, nunca hizo por irse, de cierta forma tuvo responsabilidad y se llevó la Policía Municipal, supongo que al cuartel “Morelos”.

Destacó que contó aproximadamente cinco lesionados de gravedad, “aparte de la señora que vende nicuatole, fue la que sufrió el impacto más fuerte, arriba del autobús había por lo menos cuatro personas con lesiones,  entre ellos una niña de aproximadamente siete años con crisis nerviosa, estaba en shock por el accidente, abajo estaba otra de ocho o nueve años, que al parecer era la acompañante de la señora, que también tenía crisis nerviosa severa, creo era su familiar”.

Reconoció el trabajo inmediato por parte de paramédicos del Heroico Cuerpo de Bomberos de Oaxaca (HCBO), Cruz Roja, “hubo en un momento una atención más o menos oportuna, porque no están a la vuelta de la esquina, para que nos atiendan, aparte de que llegó apoyo de la Policía Vial Municipal, Policía Municipal, luego llegaron los del HCBO y Cruz Roja.

“Cuando hable con ella, la lesionada, dos minutos antes de que la valoraran los de la Cruz Roja,  todavía estaba consciente, le alcancé a preguntar su nombre y me dijo que se llamaba Esther, estaba grave, supongo que se aventó a un lado del puesto por eso es que el urbano no la prenso”, dijo.

La unidad destruyó por completo el humilde puesto ambulante.

Jesús Alberto Concha García, uno de los testigos de los hechos indicó que en los momentos del accidente, se encontraba una hilera de camiones, “el autobús se subió a parte de la banqueta, de hecho, él venía en punto muerto y retacho porque no traía frenos, no lo escuchamos, yo reaccioné porque estaba en la banqueta; ví cuando otra persona que iba cruzando cuando estaba el alto, quién sabe cómo se aventó para salvarse, porque no me dio tiempo de decirle que ahí iba el carro”.

Indicó: “Iba pasando un carrito blanco con el cual retachó primero y creo que fue lo que amortiguó para que reaccionara la señora que estaba en la esquina, porque realmente iba a estamparse en la esquina, no traía frenos, no venía rápido sino parándose con velocidad únicamente y el señor le dio un acelerón, porque cuando vio que se subió a parte de la banqueta, como que trataba de maniobrar para retachar con algo”.

Jacinto Pérez Mayoral comentó que “estos 'ataúdes rodantes' dan un pésimo servicio, los permisionarios no hacen nada por arreglar sus unidades, tienen mucho dinero por las tarifas que ganan por el cobro del pasaje, pero sus unidades están en pésimo estado, y por ello se registran los accidentes en la ciudad, independientemente de los cafres, ineptos, mediocres e irresponsables que manejan a exceso de velocidad y se llevan mucha gente al baile.

Falta experiencia a los choferes

Hace poco días en la agencia de San Martín Mexicápam se registró la muerte de una persona por la falta de pericia del chofer, y esto ocurre todos los años, las semanas, los días, donde dejan muertos, lesionados, mutilados, por la irresponsabilidad de los choferes.

“Sin embargo, hay que ver algo muy importante, a los conductores los exponen a jornadas inhumanas de trabajo, al estilo esclavismo, trabajan de sol a sol, de seis de la mañana que están corriendo,  hasta las 10 de la noche en la que tienen que entregar cuentas, cargar diesel, no comen bien, no descansan, están desvelados, y tienen competencia entre ellos por llevar completa la cuenta al patrón”, dijo.

Lo anterior, los obliga a correr como cafres provocando los accidentes que se dan cuenta cada semana, “esto no es problema solamente de los conductores, que son esclavos y bestias,  sino que es un problema que han generado las empresas camioneras que mantienen a los trabajadores explotados de manera vil, y ahí están las consecuencias”.