Reto de titanes: aprender entre carencias

Mario Jiménez LeyvaMario Jiménez Leyva

Alumnos y maestros tienen que trabajar en terreno prestado

Cada que Alejandro entra o sale del Centro de Atención Múltiple (CAM) en la agencia municipal de Donají, su madre Sara Rocío Cruz Carmona batalla para que su silla de ruedas pueda entrar a su salón.

Las peripecias se repiten cuando Alejandro necesita ir al sanitario o salir a la cancha a disfrutar del receso escolar. Con un poco de cemento se ha intentado borrar escalones y simular rampas, pero la dimensión de pasillos, puertas y los cuatro salones, es limitada.

Durante la clase, Alejandro se apoya en un pedazo de madera que le colocan sobre su silla de ruedas. Debería tener frente a sí una mesa, pero se carece de mobiliario suficiente e instalar una implicaría restarle espacio a sus compañeros de salón, que no mide más de cuatro por cuatro.

En terreno prestado

Desde que se abrió en febrero de 2017, a iniciativa de la autoridad municipal, este CAM opera en un predio de 25 por 30 metros, propiedad de la agencia municipal que conforma el municipio de Oaxaca de Juárez.

Recién había concluido el conflicto político social del 2006 que dividió a la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y quienes conformaron la nueva Sección 59, trabajaron en módulos, anexos o espacios que crearon.

Ese fue el caso de quienes fundaron el CAM Donají. Su director Enrique Germán López Estudillo, recuerda que cuando les prestaron el espacio anexo a la agencia, sólo existía nada más una construcción.

Ahí, con tablarroca, construyeron paredes aparentes que multiplicaron los espacios para seis salones, una dirección y área de psicología.

Las adecuaciones han sido de a poco, con cooperaciones y actividades que realizan padres y madres para reunir recursos.

En 2011 consiguieron que el ayuntamiento de Oaxaca construyera seis sanitarios, tres para mujeres y tres para hombres, que se encuentran en la parte trasera, a donde se llega tras recorrer un estrecho pasillo.

Hace apenas cinco meses construyeron el salón de capacitación laboral junto con una galera, donde se realizan actividades de cocina o elaboración de piñatas.

“Los espacios son pequeños, con techumbre de lámina, poco mobiliario y material didáctico escaso. Hemos hecho adecuaciones, pero no es nuestro espacio”, lo que para el director del CAM es el punto toral para que el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) no les otorgue su clave.

Buscar recursos

Si fuera un CAM con reconocimiento oficial, podrían tener acceso a programas para la mejora de la infraestructura, mobiliario y material escolar que docentes elaboran con material reciclado, como un móvil que cuelga de un techo para la estimulación sensoriomotriz.

“Se usaron unos palitos, estambre y moños para pasta de sopa, hacemos lo que podemos con lo que tenemos”, afirma la licenciada en Educación Preescolar Carolina Concha Aragón, quien de 8:00 a 13:00 horas se encarga de nueve alumnos del grupo de preescolar, que deben convivir en un salón de cinco metros cuadrados.

Ese empeño que ven en la plantilla docente, contrasta con la falta de otros espacios en donde su hijo Alejandro y su hija Paulina puedan convivir con otros niños y adolescentes, relata Sara Rocío Cruz.

Sus hijos empezaron a acudir a ese CAM de Donají desde que se fundó, donde ha visto la desatención oficial que se repite por parte de la sociedad, quienes “mal miran” a Alejandro o le ponen barreras físicas para desplazarse libremente.

Para echar abajo esas limitaciones, ayer el CAM realizó en la agencia de Donají el Primer Encuentro de Vivencias Especiales, para recaudar fondos. Todo sería menos complicado si las autoridades decidieran donar el terreno donde actualmente funciona, pero no hay certeza de ello.

Lo que sí es cierto es que en once años de existencia del CAM de Donají, su alumnado se triplicó; pasaron de atender de 12 a 42 niñas, niños y adolescentes con alguna discapacidad. Sus necesidades aumentaron, pero sus carencias y limitaciones son casi las mismas: no tienen un terreno propio.