¡Felices 15, Biblioteca Henestrosa!

La presidenta de la FAHHO reconoció al hombre que entregó su vida a los libros y siempre dispuesto a ayudar de la manera más respetuosa a las bibliotecas y a los lectores de los lugares más apartados, a Freddy Aguilar, director de la BH.

Fue un viernes por la tarde y Andrés Henestrosa (1906-2008) expresó: "a mí me gustaría vivir 14 veces seis". Era la primera vez que yo veía al escritor y pedí que me compraran el libro que presentarían para que pudiera firmármelo. Tenía entonces 11 años y antes de terminar la presentación, ya tenía en mis manos una reedición de Los hombres que dispersó la danza, que el narrador ixhuateco presentó, en 1994 en el Andador Turístico, en la calle Macedonio Alcalá, frente a la Biblioteca Pública Central. Desde entonces seguí noticias del autor.

Años más tarde y lejos de Oaxaca, supe que en el centro histórico de la ciudad habían inaugurado una biblioteca con su legado, con el acervo personal del poeta y ensayista. Ese espacio cumplió el jueves 15 años y el acervo permanece más vivo que nunca, abierto a la consulta de jóvenes y adultos que abrevan en estas colecciones sus curiosidades literarias, sobre todo de las letras mexicanas.

Actualmente, son seis mil títulos los que conforman el acervo de la colección personal de Andrés Henestrosa, la cual en vida donó a la biblioteca que lleva su nombre y más tarde se enriqueció con la colección del investigador Francisco Javier Hernández.

Al aniversario de la Biblioteca Henestrosa (BH) asistió la presidenta de la Fundación Alfredo Harp Helú, la doctora María Isabel, quien compartió una carta para don Andrés, como ella le decía.

"Querido don Andrés: Sí, otra vez soy yo, María Isabel. Escribo esta carta porque hoy me hubiera gustado invitarte a comer y platicarte tantas cosas que han sucedido. Sí, claro, por supuesto tendría listo un buen whisky, no lo olvido, aunque, claro, también podría ofrecerte un mezcal. Quisiera volver a escuchar nuevamente esas aventuras fabulosas que solías contar con una gracia inigualable; eras un Sherezado que nos tenías maravillados cuando nos describías escenas deslumbrantes con imágenes elocuentes y cargadas de poesía".

Recordó la celebración de los 15 años de la apertura al público de su biblioteca, que definió el gran tesoro acumulado durante tu vida, ese que te inspiró y que se hizo parte de él: "Gracias, Andrés, porque tu decisión fue acertada, tus libros han fortalecido a las nuevas generaciones de poetas, escritores, lingüistas, historiadores y bibliotecarios de Oaxaca. No son páginas cerradas, son veneros que nutren el alma".

Actualmente, en este espacio diariamente hay cursos, conferencias, conciertos y exposiciones en torno a la palabra, el arte y la cultura, a la poesía, la gráfica, la caricatura, la música, la historia, el pasado y el futuro. La Biblioteca es dirigida por Freddy Aguilar.

Un asomo a la historia de la biblioteca

María Isabel Grañén Porrúa recordó: "Fue un domingo que te pregunté: ¿Qué vas hacer con tu biblioteca? Convencido, me contestaste: 'Quiero donarla al pueblo de México, pero no sé cómo'. Entonces, respondí: Confía en mí, don Andrés. Como si en el libro del destino estuviera escrito, aceptaste. Cibeles y tus nietos estuvieron de acuerdo en que la familia Harp Grañén se encargara del asunto".

Y continuó: "Mientras tanto, el Ayuntamiento de la ciudad de Oaxaca puso a disposición una bellísima casa ubicada en la esquina de las calles Porfirio Díaz y Morelos, que requería ser restaurada. La Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca (FAHHO) asumió el 50 % de la inversión y la operación completa del proyecto. En siete meses, logramos dejar lista la planta baja, con todo y libreros".

La también directora de la Biblioteca Francisco de Burgoa sonrió y recordó que el anhelo se cumplió justamente el día de su cumpleaños 97: "Organizamos una gran fiesta llena de color y alegría. No sé de dónde salieron tantas paisanas tuyas del Istmo; como siempre, llegaron bellísimas con sus trajes despampanantes de flores, sus joyas y su boca pintada de grana. Te abrazaban, te besaban y una de ellas dejó la huella de sus labios en tu mejilla, era como un trofeo; caminabas erguido, pleno, en medio de un jardín de mujeres hermosas. Recorriste los pasillos satisfecho. Así lo hiciste notar en las palabras inaugurales".

Así fue el día de celebración en la Biblioteca Henestrosa, pero 15 años después, cuando se reconoció al actual director del espacio, a Freddy Aguilar, un hombre que entregó su vida a los libros y siempre dispuesto a ayudar de la manera más respetuosa a las bibliotecas y a los lectores de los lugares más apartados.

"Ese ángel guardián y discreto se llama Freddy Aguilar, para quien pido un fuerte aplauso", concluyó María Isabel Grañén Porrúa, al dar un reconocimiento a quien ha dirigido las bibliotecas de la FAHHO.