Se hermanan artistas oaxaqueños con norteamericanos

Carina Pérez GarcíaCarina Pérez García

El ceramista Claudio Jerónimo presentará una instalación en el MACO, producida en su taller Canela, en San Agustín, Etla.

En el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (MACO), una suerte de coloquio resulta la reunión de los artistas oaxaqueños y norteamericanos para hablar sobre sus experiencias en torno a la conexión que hicieron tras el trabajo para la exposición  Bajo la bóveda azul cobalto/Under the cobalt blue sky, que inaugurarán esta noche.

Dialogar humanamente sobre conceptos e ideas del arte, de lo cotidiano y lo familiar fueron los resultados de la convivencia entre los creadores. Convocados por la curadora Marietta Bernstorff, se hizo posible esta conexión que ahora es indestructible. El diálogo creado por los artistas de Oaxaca y los radicados en Los Ángeles, no se puede mirar en una sola dirección.

"Esta colaboración abrió el dialogo a un nivel más profundo y así son los temas importantes que el público verá esta noche. El proceso fue orgánico y es sorprendente lo que los creadores hicieron en muy poco tiempo; para algunos tomó un año para otros meses o semanas. Todos encontraron y vieron esa hospitalidad; y mejor aún, se trató de jugar sus ideas artísticas" explicó la curadora.

La mayoría de los artistas estuvieron en la rueda de prensa que duró más de una hora y que concluyó con un recorrido por la exposición, que a partir de hoy se podrá visitar en la planta alta del MACO.

Entre dos mundos hay un lenguaje en común: el arte

Marietta Bernstorff compartió: "Yo crecí en Estados Unidos, soy pocha, para mí fue importante transmitir esta experiencia de vivir entre dos mundos. Tal como lo es en estos días y creo que no habíamos podido platicar cosas de nuestros oficios que queremos decir. Cuando vine a Oaxaca en 2001, vi una historia privilegiada, un lugar en donde la gente ha tratado de preservar una cultura milenaria y lo ha logrado".

Destacó que el oaxaqueño se caracteriza por preservar sus tradiciones, en lograr ello a través de fuerza poderosa que sobrevive al mundo contemporáneo. Quise hacer un ejercicio invitando a artistas que ya conocía y empezar un diálogo y ver cómo se puede lograr que a partir de este diálogo se abran las puertas para las posibilidades de colaboración, entre las comunidades y para los artistas que a veces tienen cerrado el concepto de lo que es una tradición".

Los artistas comulgaron en que lo que tienen en común estos dos mundos es el arte. Al inicio se dieron cuenta que tienen formas diferentes de ver y de participar, pero ahora los une la colaboración, el haber encontrado esa magia de una filosofía en común, el amor hacia Oaxaca y al mundo, a ofrendar como artistas su obra.

"Como curadora lo quise ponérselos un poco difícil, porque muchos pensaban que iba a ser sencillo, sin embargo ninguno de los artistas invitados sabía con qué artista oaxaqueño iba a trabajar y al no tener el control sobre con quién iban a colaborar les quitó a los norteamericanos muchas limitantes o pre concepciones. Aquí no hubo egos".

Los participantes en este proyecto que acogerá el MACO a partir de hoy y exhibirá durante los próximos tres meses fue presentado por la director de este museo, Cecilia Mingüer, quien señaló que los artistas plasmaron y dejaron huella a través de su obra.

El público verá instalaciones y video en tres canales. El resultado del diálogo entre creadores originarios de Santa María Aztompa, Etla, Guelavía, Jalieza, Los Ángeles, California, Mitla, Nueva York, Oaxaca de Juárez, Pinotepa de Don Luis, Tanivet, Teotitlán del Valle, Tilcajete y el barrio de Xochimilco.