Falla estrategia de seguridad en Oaxaca

Cada día crece la inseguridad en Oaxaca y pocas personas están preparadas para prevenirla

Aquel mensaje que derivara del experimento realizado por James Wilson y George Kelling, en Estados Unidos, denominado la Teoría de las Ventanas Rotas, no es ajeno a la realidad que se vive en Oaxaca y en todo el mundo. Desobedecer las normas que mantienen el orden en la comunidad y el contagio de las malas conductas crece de manera abrupta y con ello incrementa el riesgo para la sociedad.

Las cifras que emiten las instituciones encargadas de fomentar la prevención del delito son solamente números con los que funcionarios justifican su trabajo porque, en la realidad, la descomposición social demuestran que las "medidas" no son útiles.

Temor en las familias

Los medios de comunicación de forma continua alertan sobre desapariciones de adolescentes, mujeres y hombres, hechos que ponen en vilo a sus familias. Muchos de los casos se resuelven en cuestión de días, muchos otro desaarecidos nunca son hallados.

Johana Ramírez, contadora de profesión y madre de dos jóvenes, vecina de San Sebastián Etla, reconoce su angustia cotidiana al saber el riesgo que corren sus hijos desde que salen de casa.

“Afuera ya no se anda seguro, cuando no un accidente imprudencial, un ladrón, o gente agresiva y enferma que busca hacer daño a los demás, desafortunadamente no hay forma de controlar las conductas ajenas, ni autoridad que ponga un alto, Oaxaca ya no es como antes”, dijo.

Prevención del delito, política fallida

Roselia García tiene 10 años de vivir en Arrazola, Xoxocotlán; su lengua original es el mazateco, entiende y habla poco el español, no sabe leer; dice que un día hace dos años pasó un policía por su casa, le entregó un volante y le comentó que era algo de prevención que nunca entendió y menos aplicó.

En su apoyo la vecina, Ana Rodríguez, confirmó la versión a la cual añadió que, salvo en esa ocasión, nadie más ha orientado sobre del tema.

“Luego oímos los informes o las noticias y dicen las autoridades que han capacitado a cientos de personas, yo no sé nada de eso, pero creo que si fueran efectivas esas capacitaciones las conductas delictivas habrían disminuido”, expuso.

De profesión enfermera, Rodríguez reflexiona sobre la necesidad que existe de que no solo se ofrezcan pláticas a la sociedad, sino que las leyes sean más severas, las familias se reintegren, se iluminen las calles y se mejoren las condiciones de vida de la población.

“Es un asunto integral sino lo hacen así entonces la Prevención del Delito que tanto presumen es una política fallida”, acusa.

Y en efecto, la finalidad de esa estrategia es atender conductas antisociales y parasociales de mayor incidencia en la entidad y debe ser una política transversal donde se coordinen los esfuerzos de las distintas instancias públicas o privadas que inciden en el tema de desarrollo social, aseguran expertos.

Un delincuente no nace en maceta

El sentido común ha llevado a Karen Mendoza a tomar algunas medidas de seguridad en el negocio que atiende en Tlacolula, ella es oriunda de Santa Elena Cozoaltepec, se vió obligada a salir de su pueblo para trabajar, no sin antes grabar en su mente las enseñanzas y recomendaciones de sus padres.

“La verdad yo busco la manera de cuidarme, pero nadie me ha enseñado qué es la prevención; creo que lo malo empieza en casa, ningún delincuente, drogadicto o borracho nace en maceta, es en la familia donde comienza todo, mis padres, aunque humildes, me inculcaron valores”, expresó.

En ello coincide Karla Baltazar de Cuilapám de Guerrero, quien añade que la descomposición social tiene muchos rostros, pero el principal, el quebrantamiento de la institución más importante: la familia.

Explicó que las familias muchas veces no se conoce el comportamiento de sus integrantes e incluso aunque se advierta, el temor les hace mantener silencio; ello sin contar que las reglas dejaron de aplicarse en los hogares.

“Una persona que fue bien educada, será ejemplo de la sociedad; si los padres no se ocupan en dar buenos ejemplos, los hijos terminarán buscando comprensión y apoyo entre gente que solo le va afectar, si no nos interesamos en fomentar conductas correctas en los hijos y tampoco acudimos a capacitarnos, no podemos tampoco culpar de todo a las autoridades”, puntualizó.