Invasión a las márgenes del río Atoyac

Román Carlos VelascoRomán Carlos Velasco

La invasión a las márgenes del Río es evidente, aunque de ello la CONAGUA no se había enterado

A los pocos tramos que hasta hace dos años estaban libres en las Riberas del Atoyac, dentro de la jurisdicción de San Jacinto Amilpas, ya le salieron dueños, los que argumentan que para apoderarse de ellos recibieron el aval del presidente municipal Manuel Xavier García Ramírez.

La protección del afluente más importante que atraviesa una parte de la zona metropolitana, no ha interesado a ninguna autoridad; incluso, la Delegación Estatal de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), no se había percatado de la instalación de nuevas casetas en el tramo que va del Puente San Jacinto hacia Viguera, frente a la colonia Huertos y Granjas Brenamiel.

Casetas y enmallados

De la noche a la mañana en zonas aledañas a las Riberas y el Instituto Tecnológico de Oaxaca comenzaron a aparecer casetas en las que se expenden alimentos de todo tipo, y el primer tramo de la Avenida Heberto Castillo no es la excepciòn.

En los últimos seis meses se han colocado cuando menos cuatro casetas que ofrecen desde tortas hasta mariscos, las que además no exhiben -a primera vista- los certificados que expide la Secretaría de Salud a quienes cumplen las normas de higiene respectivas.

“La invasión no es solo aquí. Se nota que la autoridad hizo un gran negocio en los últimos meses de su gestión. Lo malo es que no solo acaban con los pocos espacios en los que la gente puede caminar, sino además el riesgo sanitario que todo esto representa”, señaló Rodrigo Fernández, vecino de la zona.

Algunos negocios ya operan en la ruta, los propietarios se negaron a decir quién les otorgó el permiso. FOTO: Román Carlos

Agregó que desde que llegó a vivir a la Colonia Azteca, hace 20 años, no tiene registro de alguna convocatoria hecha por ninguna autoridad municipal para realizar la limpieza al afluente; antes, al contrario, es penoso ver como los propios comerciantes que ahora se establecen en la zona van y tiran la basura al Atoyac.

“Y no pueden negarlo, si se asoma tantito se dará cuenta como hay desde envases hasta comida que deshechan, es verdaderamente lamentable que nadie de las autoridades de los tres niveles de gobierno se ocupen de esto”, acusó.

Omisa, la Conagua
“Se inició una delimitación de márgenes y estudios desde hace varios meses. Tenemos que checar si nos toca a nosotros o a las autoridades municipales. Necesitamos fotos, si tienen al alcance, para hacer el reporte correspondiente”, esa fue la respuesta de los funcionarios de la Comisión Nacional del Agua, quienes evidentemente desconocen el asunto.
Con la salvedad de una hoja en la que nos refieren el marco legal y normativo, que establece que los ríos y riberas son propiedad nacional, y un listado de acciones que se supone deben realizar, la Conagua, a través de sus funcionarios locales, no supo dar respuesta al cuestionamiento respectivo.
“Tenemos que revisarlo, se han realizado estudios de delimitación de zona federal en el Municipio de Oaxaca y su zona conurbada. Quizá el municipio haya dado el permiso”, puntualizaron.

Arriban más invasores

Sarita vende caldos a la orilla del margen derecho del Río Atoyac, frente a la colonia Huertos y Granjas Brenamiel. Ella tiene 14 años con su improvisado negocito que lo conforman una pequeña mesa de madera, un anafre, tres sillas y un manteado.

“Hace como dos meses aparecieron más casetas y los cercos de alambre de púas. A mi me dió permiso el Ayuntamiento de San Jacinto, supongo que a ellos también”, expresó.

Y es que, entre el puente del lugar y el kilómetro 500, donde se ubica una gasolinera de Pemex, se observa una serie de lugares reservados con casetas de costera y, en efecto, alambre de púas; incluso ya hay comedores y otras negociaciones operando.

Alma N., vecina del lugar, respaldó el dicho de doña Sarita respecto de que la aparición de esas negociaciones y cercas fueron repentinas. Nadie sabe de cierto si son o no autorizaciones hechas por el gobierno municipal.

“Es increíble que suceda esto; lo peor es la indiferencia de los propios vecinos que vemos cómo afectan al afluente y nos quedamos callados, por eso las autoridades aprovechan para sus negocios”, expresó.

Refirió que el Río Atoyac, además de descuidado, se ha vuelto un depósito de desechos que van desde animales hasta cuerpos humanos, por lo que coincidió en que la autoridad está cometiendo un grave error al ceder las márgenes en vez de promover el rescate del Río.