Un año de guerra del agua en los Mixes

El manantial tomado por Tamazulápam comunidad que impide el suministro de agua a sus vecinos de San Pedro y San Pablo Ayutla Mixe

El conflicto agrario entre San Pedro y San Pablo Ayutla con sus vecinos de Tamazulápam del Espíritu Santo, mantiene desde hace más de un año sin agua a la localidad establecida en la zona mixe de Oaxaca.

La escasez podría agravar la problemática en los primeros meses del próximo año, cuando el agua que Ayutla tiene para el suministro comience a escasear.

“El problema no ha sido arreglado. No tenemos agua, el agua que tenemos es porque ha llovido, pero se irá secando conforme deje de llover”, explica Abelardo Martínez Ramírez, suplente de alcalde.

La carencia de agua que enfrentan es porque Tamazulápam mantiene el control de El Manantial con el argumento de que está en su territorio. Como parte de la solución, fue construida una toma adicional para San Pedro y San Pablo, sin embargo, la población no se atreve a realizar la conexión a su sistema porque temen ser atacados por el pueblo vecino.

Desinterés del gobierno

Las mujeres sobreviven con pequeñas porciones de agua que traen en cubetas y tambos de afluentes y manantiales cercanos. Así lo hace Irene quien diariamente recorre un kilómetro cuesta abajo, desde su casa hacia el río para cubrir las necesidades de su hogar. “No queda de otra, el agua es indispensable y hay que acarrearla”, expresó.

“Nosotros hemos esperado a que el gobierno atienda el problema, pero nada, seguimos en las mismas. Se ha pedido el apoyo del gobierno para que nos resguarde y podamos hacer la toma del tanque, pero no ha mandado a nadie y aquí la gente tiene miedo de ir porque la vez pasada nos emboscaron y nos despojaron de tierras”, declaró.

Por el momento la ciudadanía se mantiene a la expectativa, sin embargo, llegado marzo o abril, durante el estiaje, podrían comenzar a inquietarse y devenir el crecimiento del conflicto.

La invasión

La madrugada del 18 de mayo de 2017, un grupo de invasores se apoderó de las tierras de Ayutla, y desalojó a 20 familias que habitaban en el lugar. Estas viviendas fueron destruidas, de acuerdo con la denuncia de los afectados.

A la fecha las familias que vivían en refugios ya quedaron reubicadas en casas de familiares, y sólo una aún vive en un albergue.

La población demandó al gobierno del estado intervenir con antelación para evitar que estalle nuevamente la violencia.