Drogas, muerte silenciosa

Mario Jiménez LeyvaMario Jiménez Leyva

Como títeres quedan las personas que consumen droga

Las dogras, del tipo que sea, representan una muerte ilenciosa para quienes las consumen, lamentó Ana Laura Solís Martínez, coordinadora estatal de las Unidades Médicas Especializadas- Centros de Atención Primaria en Adicciones  (UNEME-CAPA), de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO).

La característica que define las drogas inhalantes es su modo de consumición, “es decir, son sustancias que se administran a través de la aspiración, ya sea por la nariz o por la boca, no obstante, la inhalación de estas sustancias puede realizarse de varias formas, las cuales dependen mayormente de las cualidades de la sustancia inhalada y de la preferencia de administración del sujeto”.

CRECE EL CONSUMO DE INHALANTES

Solís Martínez, lamentó que el consumo de inhalantes es un fenómeno creciente en la sociedad, “cada vez son más las personas que optan por el uso de estas drogas para la consecución de efectos sobre el sistema nervioso central, los inhalantes se consumen altamente entre la población más joven”.

En este sentido, una encuesta nacional americana determinó que casi un 3% de los niños estadounidenses ya habían probado inhalantes antes de los 10 años de edad.

Así mismo, el consumo de estas drogas puede extenderse a la edad adulta y cronificarse, por lo que el abuso de estas sustancias puede iniciarse ya en edades muy tempranas.

Otra característica destacada de los inhalantes es que no suelen presentar un patrón de abuso específico.

Es decir, un individuo que consume inhalantes suele optar por cualquier droga inhalante disponible, por lo que puede no limitarse al abuso de una sustancia concreta.

No obstante, los efectos de cada droga inhalante son distintos y cada individuo puede presentar una marcada preferencia por una sustancia determinada, aunque también consuma otros inhalantes.

Un estudio de observación del futuro (MTF) reportó que la edad de mayor consumo de drogas inhalantes se establece entre los 12 y los 15 años.

Así mismo, no parecen observarse diferencias de sexo en el consumo de estas sustancias en esas edades.

Sin embargo, en la etapa adulta (de 18 a 25) se presencia un mayor abuso de drogas inhalantes en los hombres que en las mujeres.

“Las drogas inhalantes son sustancias altamente consumidas. Entre los 13 y 14 años de edad, estos elementos presentan una prevalencia de abuso similar a la marihuana (16%) y mayor a la cocaína o el LSD”, advirtió.

A partir de los 16 años de edad su prevalencia se reduce a un 10% aproximadamente, y se ve claramente superada por la marihuana, la cual asciende hasta el 30-40 %.

CÓMO LLEGAN AL CEREBRO

Sea cual sea la modalidad de consumo de los inhalantes, el resultado es el mismo, “mediante la aspiración, las sustancias de los productos se absorben rápidamente por la boca o la nariz, de la misma forma que sucede con el oxígeno cuando se respira, las sustancias se absorben rápidamente por los pulmones y, a través de ellos, llegan a la sangre”.

Una vez están en la sangre, las sustancias recorren por todo el cuerpo, hasta llegar al cerebro.

Durante los segundos posteriores al consumo el individuo experimenta la intoxicación, debido a la rápida llegada de las sustancias al cerebro.

La intoxicación inicial se caracteriza por una serie de efectos semejantes a los que origina el alcohol.

EFECTOS DE LAS DROGAS INHALANTES

Cada una de las drogas inhalantes puede producir efectos farmacológicos distintos y muy variados, “sin embargo, la mayoría de ellas comparten una serie de características, las drogas inhalantes suelen producir una rápida sensación de euforia, acompañada de una excitación inicial y seguida por somnolencia, desinhibición, aturdimiento y agitación”.

Con cantidades elevadas, el consumo de inhalantes produce anestesia, pérdida de sensibilidad, y abusos extremos pueden originar pérdida de consciencia.

Otros de los síntomas que pueden provocar las drogas inhalantes incluyen beligerancia, apatía, juicio deteriorado y funcionamiento inadaptado.

Así mismo, los mareos, la somnolencia, el balbuceo, la letargia, la debilidad muscular general y el estupor son signos que pueden aparecer con facilidad.

Estudios recientes han mostrado que las personas que consumen estas sustancias también pueden experimentar dolores de cabeza, sensación de tambaleo, confusiones, delirios, náuseas y vómitos.

Los nitritos inhalados provocan efectos algo distintos: dilatan los vasos sanguíneos, aumentan el ritmo cardíaco, producen sensaciones de calor, excitación y originan síntomas como rubor o mareo.

Adicción a las drogas inhalantes

El abuso de drogas inhalantes durante periodos de tiempo prolongados, suele generar una clara adicción, “ la mayoría de consumidores suelen reportar una fuerte necesidad de continuar usándolas, donde el  abuso prolongado puede llevar a un consumo compulsivo de estas sustancias”.

Las drogas inhalantes pueden originar también síndrome de abstinencia en la persona adicta, sin embargo, este de menor gravedad comparado con el que originan otras sustancias como el alcohol, la cocaína o la marihuana.

MODALIDADES DE CONSUMO
Aspirando
Es la modalidad de consumo más utilizada de las drogas inhalantes. Trata de aspirar o inhalar los vapores directamente del recipiente.
En este caso, si se consume, por ejemplo, pegamento, se abriría la tapa del envase y se inhalaría el vapor del producto de forma directa.
Rociando
La técnica de rocío se aplica principalmente en los aerosoles, debido a las características de estos productos.
Los aerosoles permiten rociar las sustancias de forma directa, por lo que para su consumo se aplica el producto en la boca o la nariz para que las sustancias penetren en el organismo. Inhalando vapores de sustancias rociadas.
Esta forma de consumo es algo más elaborada pero no por ello menos utilizada entre los individuos que usan estas drogas.
Trata de aspirar los vapores de sustancias que han sido previamente rociadas o depositadas dentro de una bolsa de plástico o papel.
Inhalando productos aplicados en un trapo
De forma similar a la modalidad anterior, hay sujetos que optan por aplicar el producto en un trapo.
Posteriormente, se aplica el trapo en la boca y/o nariz, y se aspira las sustancias psicoactivas que han quedado impregnadas en él.
Inhalando globos
Finalmente, el óxido nitroso presenta una extendida modalidad de consumo distinta a las anteriores, “en este caso, se aplica el producto en un globo, y se aspira el aire de su interior de forma directa.