Sin acceso al agua 14.44% de oaxaqueños

El 14.44 por ciento de los habitantes de Oaxaca no tiene acceso a agua entubada. Sus fuentes de abasto se limitan a pozos en zonas rurales y compra de pipas en el área urbana.

A nivel nacional, la entidad se ubica en el último lugar de la tabla por cobertura de red de distribución del vital líquido.

En 2012, la Cámara de Diputados aprobó el dictamen que reforma y adiciona el Artículo 4 de la Constitución Política y eleva a rango constitucional el derecho de acceso al agua; sin embargo, tres años más tarde, en 2015 cuando fue recogida la encuesta intercensal, este derecho no había sido garantizado.

De acuerdo con las cifras de Disponibilidad de agua entubada y drenaje, 2015, del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la cobertura de agua entubada era del 85.56 por ciento.

Junto con Oaxaca, las entidades que presentan el menor porcentaje de acceso al agua entubada son Guerrero (84.6%), Chiapas (87.2%), Veracruz (86.8%) y Puebla con (93.0%); mientras que las entidades que tienen un mayor porcentaje de disponibilidad de agua entubada son: Aguascalientes con (99.1%), Colima (98.8%), Ciudad de México (98.6%), Nuevo León (98.3%) y Jalisco (98.1%).

En la capital del estado, el déficit de agua entubada se presenta principalmente en las colonias asentadas en los cinturones de pobreza, donde sus habitantes se ven obligados a pagar hasta siete veces más que las colonias del centro por el acceso al líquido.

Desde hace 30 años que llegó a vivir al Ejido Guadalupe, Jesús Sarabia no cuenta con agua entubada, aunque el predial que anualmente paga afirma que habita una zona residencial.

Sobre aquella área catalogada como “selecta” corre la tubería de agua potable que sigue de largo hasta las populosas viviendas nacidas mucho después de la llegada de Jesús Sarabia y su casa construida en lámina y escombro, al igual que las demás empotradas en esa zona de la Segunda Sección del Ejido Guadalupe Victoria.

La fuente de abasto del hombre es un pozo cavado en el lecho del río que baja desde San Felipe. Tras la época de lluvia el nivel de agua es satisfactorio, sin embargo, de marzo a mayo, se reduce al mínimo. La única forma de tener acceso al vital líquido es comprándolo. En este año llenar un tinaco de 1100 litros tenía un costo entre 100 y hasta 150 pesos.