Se pierden 10 mil hectáreas de trigo en Oaxaca por la sequía

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Un lustro de malas condiciones climáticas para el trigo en Oaxaca.

Las pérdidas por heladas, exceso de agua de lluvia o sequía, es un componente que se ha instalado en la producción de trigo en Oaxaca. Al 70 por ciento de pérdidas en el ciclo primavera-verano del 2017, en este 2018 se suman afectaciones en la mitad de 20 mil hectáreas sembradas.

A dos semanas de iniciar la cosecha, el presidente del Sistema Producto Trigo del Estado de Oaxaca, José Ramos Castillo, reconoce que los 15 mil productores de trigo que existen en los distritos de Tlaxiaco, Coixtlahuaca, Teposcolula y Nochixtlán vuelven a sembrar casi “por tradición”.

Para la mayoría, el ciclo agrícola del 2017 le significó pérdidas, pero sembraron de nuevo a mediados de junio pasado, invirtiendo en promedio 8 mil pesos por hectárea.

El 60 por ciento de productores siembra la semilla criolla que usa desde hace mucho tiempo y espera un rendimiento de  tonelada por hectárea, “pero cuando se siembra bien”, en el Valle de Tamazulapam o Nochixtlán se logran hasta tres toneladas por hectárea.

A pesar de las pérdidas, la superficie sembrada no disminuyó, lo cual Ramos Castillo entiende en “la costumbre” de la gente de la Mixteca de sembrar, “nos vaya bien o mal”.

Además, “la mayoría no ve la ganancia o la pérdida” porque su cosecha es para autoconsumo y “lo poquito” que obtengan de trigo se complementa con la siembras que hacen de fríjol, maíz o calabaza, “lo malo es cuando no se da ninguno, pero casi siempre se da algo”.

Buscan cambiar a cebada

La ausencia de lluvias de las que dependen la mayoría de cultivos en la Mixteca estaba afectando incluso a la cebada, que no requiere mucha agua para crecer.

Las lluvias del último que en regiones como la Cuenca significaron daños, para los productores de cebada impidió pérdidas en las 500 hectáreas sembradas en el Valle de Nochixtlán.

“Si acaso se perdió el diez por ciento”, es decir cien toneladas y en la segunda quincena de noviembre planean empezar a cosechar las mil toneladas que entregarán a Heineken de México.

“De las 500 hectáreas que sembraron 100 productores se echaron a perder 50 por sequía, sembradas a principios de julio, les fue bien a quienes sembraron a finales de julio porque las lluvias empezaron de manera tardía”, detalla Jose Ramos.

Entre el Valle de Nochixtlán y Tamazulpam en 2017 sembraron con cebada 200 hectáreas, pero para esté la superficie aumentó en un 150 por ciento, aunque sin la participación de los productores de Tamazulapam.

“Se incrementó el número porque la Sagarpa está apoyando con la semilla”, eso evita que se deje de sembrar cebada por la falta de mil 200 pesos que se requieren para pagar a Heineken por 110 o 120 kilos de semilla para sembrar una hectárea.

Los productores de la Mixteca tienen un contrato para comercializar con Heineken mil toneladas a un precio promedio de 5 mil pesos, pero “si la humedad es baja y carece de impurezas, sube a 5 mil 500 pesos la tonelada, si no tiene buena calidad, nos castigan con el precio o de plano no nos la admiten”, advierte.