Muertos dejan "fríos" a oaxaqueños

Román Carlos VelascoRomán Carlos Velasco

En la mayoría de lugares dedicados al empeño, se observan filas de pignorantes que ya no les quedó para acabar la quincena

El frío de muertos es más intenso que en los días anteriores; se acabó la quincena en la festividad y muchos se quedaron “brujas”. Aún así, como dice doña Hortencia Garay, lo bailado ni quien lo quite, las tradiciones se respetan y más si se es de Oaxaca.

La fragilidad económica en que deja la celebración de los Fieles Difuntos a varias familias, se reflejó este lunes en el Monte de Piedad y las diversas Casas de Empeño que operan en la entidad.

Aunque siempre esplendorosa, la capital muestra un aletargamiento inusual y ¿cómo no? dice doña Hortencia, si no hay con qué comprar; los muertitos generaron un gasto promedio en las familias de cuando menos 2,500 pesos.

Y ni modo que no se les reciba

A pesar de que en el escenario estatal los intereses mensuales que aplican las empresas privadas y los organismos públicos en materia prendaria, van de 4 al 7 por ciento. Eso no importa a la hora de celebrar. Herramientas, televisiones, alhajas, motocicletas y automóviles son recibidos en esos lugares a cambio de dinero, luego de las festividades que en Oaxaca no son pocas.

Yolanda Baños reconoce que se le pasó la mano en los gastos realizados esta temporada festiva; la familia la visitó y ello implicó inversiones no consideradas; sin embargo, no se arrepiente de haber celebrado el encuentro con los suyos.

“Es una tradición que nos heredaron y que debemos inculcar a nuestros hijos y nietos, hay que seguirla, preparar aunque sea molito para que no se antoje el del vecino y ni modo que no recibamos a nuestros difuntos o que corramos a las visitas”, comenta.

Agregó que en temporadas como esta, ya sabe que los excesos la harán parar en el empeño, aunque advierte que esa práctica debe realizarse con mucho cuidado, debido a que existen empresas dedicadas a los préstamos, que aplican intereses muy altos.

Los miles no se sienten, son los centavos los que duelen

Aunque procura no caer en una casa de empeño, Guillermo Cortés sabe que no está exento de ello, pues en Oaxaca difìcilmente se cede a la tentación de celebrar festividades como las recientes.

“Subieron mucho las cosas que se utilizan en esta temporada, tan solo las hojas para tamal costaron tres veces más y el dinero para la ofrenda sale del trabajo diario; yo me gasté unos 4 mil pesos y traté de medirme para no caer en el empeño, pero ahora ando bien corto; no duelen los miles gastados, sino los centavos que ahora no se tienen”,  expuso Cortés.

Se activa Monte de Piedad

La resaca de la fiesta provoca una recesión notoria que obliga a muchos a recurrir a los préstamos prendarios; el crecimiento de las Casas de Empeño es evidente en los últimos días, sin embargo, las garantías no son iguales en todas.

Según el director del Monte de Piedad en Oaxaca, Edgardo Aguilar Escobar, el incremento de pignorantes en esta temporada alcanza hasta el 10 % con respecto a otros meses y tres puntos más que en el mismo periodo del año pasado.

De acuerdo a sus estadísticas, de julio a octubre se incrementaron un 38 % las solicitudes de préstamos, lo que refleja el impacto que tienen el ingreso a clases y las celebraciones de septiembre y noviembre en la economía de la población, que incluso desde el mes de octubre, acude al empeño para tener recurso y preparar la recepción de sus muertos.

Dijo que instituciones de ese tipo suelen ser las que ofrecen menores porcentajes en interés y su almoneda está por debajo de la media, debido a que el pignorante logra recuperar sus empeños con mayor facilidad, lo que no sucede en otras instituciones privadas dedicadas al tema.

“La ventaja nuestra es que no somos una institución con fines de lucro, al contrario, parte del dinero que se genera por los préstamos se dirige a causas sociales; actualmente hemos ampliado los plazos e incrementado el monto de préstamos, aquí no hay comisiones que eleven las tasas y eso se refleja en el bajo porcentaje de almoneda que tenemos”,  puntualizó el funcionario.

En Oaxaca son por lo menos tres casas de empeño formalmente constituidas, una fundación de índole privado y el Monte de Piedad como institución pública con recursos propios, dedicada a esa tarea.