Estrangularon a su hija en Lachigoló, Oaxaca

Los padres de la menor podrían pasar medio siglo en la cárcel

Feliciano Silva Silva y Avesita García García, la pareja que intentó engañar a las autoridades que su hija menor de 15 años de edad se había suicidado al tomar insecticida, fue declarada culpable del delito de feminicidio de la menor y podrían ser condenados a la pena de 53 años con 4 meses que pidió el agente del Ministerio Público.

Durante la audiencia de fallo deliberatorio celebrado ayer en la sala del juzgado de Etla, ubicado en Santa Marìa Ixcotel, del circuito judicial de Valles Centrales,  los jueces integrantes del tribunal de debate coincidieron en forma unánime que Felicianio Silva y Avesita García son responsables del delito de feminicidio como autores indeterminados, ya que en el debate no se confirmó quién de los dos golpeó a la menor de edad y la estranguló.

PADRE VIOLABA A LA MENOR

La menor de edad, estudiante de la Escuela Secundaria Federal 147 ubicado en San Francisco Lachigoló, en Tlacolula de Matamoros, era víctima del ataque sexual de su padre desde los 11 años, según las investigaciones.

A sus 15 años, la víctima encontró refugio en Crispín, de 28 años de edad, con quien empezó una relación de noviazgo.

Pero sus padres se enteraron y por lo cual Feliciano decidió reclamarle a la menor. El 12 de marzo, Crispín invitó a salir a la menor y tuvieron relaciones sexuales.

Los padres empezaron a buscar a la víctima, pero no contestaba el teléfono, por lo cual al llegar, la regañaron y ella aceptó que estuvo con Crispín y tuvo relaciones sexuales.

Esa noche, acudieron ante el agente del Ministerio Público comisionado en Tlacolula de Matamoros para denunciar la supuesta violación de la menor, pero el representante social les indicó que deberían acudir ante el agente del Ministerio Público de la Vicefiscalía de Delitos contra la Mujer por Razón de Género.

Durante la noche, arribaron a las oficinas ubicadas en la calle de Armenta y López, en el centro de la ciudad de Oaxaca, pero la agente del Ministerio Público, les explicó que por protocolo, debería ser en el día y con la presencia de una psicóloga, por lo cual fueron citados a las nueve horas del 13 de marzo.

Además, la agente del Ministerio Público luego de platicar con la menor y conocer el caso, les indicó que podría ser estupro porque la menor había tenido relaciones sexuales con su novio, pero con su consentimiento, pero que regresaran al día siguiente.

Al regresar a su vivienda, la menor fue estrangulada y su cuerpo fue llevado por sus padres a la azotea del inmueble.

CAUSA DE LA MUERTE, ECHÓ ABAJO LA VERSIÓN DE LOS PADRES

La mañana del martes 13 de marzo del 2017, en el domicilio ubicado en la calle Segunda Privada de Lázaro Cárdenas de San Francisco Lachigoló, Tlacolula de Matamoros, fue reportado el deceso de la menor, estudiante de la Escuela Secundaria Federal 147 ubicado en San Francisco Lachigoló.

Los elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones arribaron al lugar, donde confirmaron que en la azotea del domicilio estaba una menor de edad, envuelta en una cobija y a un lado una botella de insecticida.

“Se suicidó, se echó insecticida”, dijeron los padres Feliciano y Avesita.

Tras las diligencias, el cuerpo sin vida fue trasladado al anfiteatro del Instituto de Servicios Periciales, donde el perito-mèdico, Luciano Rolando Barrita Martínez practicó la necropsia de ley y dictaminó que la causa de la muerte fue asfixia por estrangulaciòn manual.

En la audiencia de debate de la causa penal 148/2017, el profesionista acudió para reafirmar que la menor presentaba lesiones en el cuello y la tráquea que le ocasionó la obstrucciòn de las vías respiratorias y lo cual ocasionó el deceso.

En el cronotadianòstico, el galeno explicó que la menor habría muerto entre las 23 y 23:30 horas del 12 de marzo, en tanto el padre, Feliciano, declaró que la menor la vieron con vida a las dos de la mañana y la hallaron sin vida a las ocho horas en la azotea, cuando pidieron el auxilio de los paramédicos de la Cruz Roja.

PERITO QUÍMICO, CONFIRMA QUE NO HUBO INTOXICACIÓN

Durante las diligencias del agente del Ministerio Público, aseguraron el bote de insecticida y lo cual fue valorado por la perito químico, Adriana Rodríguez Troncoso.

Pero la profesionista también tomó muestras sanguíneas del cuerpo de la menor y las cuales fueron analizadas en el laboratorio del Instituto de Servicios Periciales.

Al acudir a la audiencia, Adriana Rodríguez Troncoso confirmó lo que plasmó en su dictamen que la sangre de la menor no tenía sustancia tóxicas. Pero fue màs allá, al explicar que aún alguien echándose tres botes de insecticida, no podría morir.

PRESENTAN A DECLARAR AL NOVIO

Durante la audiencia compareció Crispín y quien relató que la menor era víctima del maltrato en su domicilio y del abuso por parte de su padre. Relató lo que la menor le había comentado, del sufrimiento en su familia.

A la audiencia fueron presentadas a declarar dos compañeras de escuela de la ahora extinta y quienes confirmaron que en su domicilio sufría de maltrato y abuso.

De igual forma, acudieron a declarar los elementos policíacos que realizaron la diligencia del levantamiento del cadàver, la fijaciòn de los objetos y los que siguieron con las indagatorias, tras comprobarse la causa de la muerte y desmentir el suicidio.

PIDEN PENA DE MÁS DE 50 AÑOS

Tras el fallo condenatorio, el agente del Ministerio Público pidió que Feliciano, originario de San Pedro Pochutla y Avesita, originaria de Salina Cruz, fueran condenados a la pena máxima de 53 años con 4 meses y al pago de la reparación del daño de 126 mil 200 pesos, que se debería entregar al menor, hermano de la víctima.

Durante la argumentación jurídica, la representante social precisó que se le debe imponer esa pena porque ambos terminaron la instrucciòn secundaria, se desenvuelven en una zona urbana, como es la comunidad de San Francisco Lachigoló.

Pero después su homóloga, al argumentar e indicar que los padres son quienes deben proteger a los hijos y precisó “que ellos viven en una zona rural y si viven en Puerto Escondido, hasta ahì se conocen las leyes”. Por ello, la juez les indicò que se pusieran de acuerdo.

Por su parte, la defensora pública pidió que se le impusiera la pena mínima del delito de feminicidio.