Desastre agrícola en Rojas de Cuauhtémoc, Oaxaca

En Rojas de Cuauhtémoc el campo está marchito

Apenas y un poco de zacate para alimentar a su ganado es lo que Heladio Ávila Torres obtendrá de las tres hectáreas que este año sembró con maíz.

“Estamos jodidos”, es el calificativo que utiliza para nombrar la calamidad que alcanzó a las 300 hectáreas que se siembran en este municipio del distrito de Tlacolula, en los Valles Centrales.

El presidente de ese municipio, Miguel López Rojas, aseguró que la semana pasada entregó a la Secretaría de  Desarrollo Agropecuario, Pesca y Alimentación (Sedapa) el oficio para que tengan acceso al seguro por contingencias climatológicas,

“Este martes recibimos la visita de la aseguradora, pero será hasta dentro de un mes que defina cuántas hectáreas siniestradas serán apoyadas”, precisó y consideró que los mil 500 pesos que llegue a recibir el productor por hectárea "siquiera será algo”.

De acuedo con la Sedapa se recibió el reporte de 350 hectáreas dañadas en Rojas de Cuahtémoc, pero el tope de hectáreas aseguradas es de 200 y, en caso de dictaminarse, los productores de maíz recibirían de la aseguradora Proagro mil 500 pesos por hectárea de maíz.

No llovió lo suficiente

A diferencia del año pasado que las lluvias les permitieron buenas cosechas, a los productores de Rojas de Cuauhtémoc su dependencia al temporal por la falta de sistema de riego hizo que toda la inversión en el campo se perdiera.

“Económicamente se nos fue para abajo todo”, define Pedro Arango Canseco, quien trabajó las cuatro hectáreas de maíz y dos alfalfa que posee, donde la milpa “quedó de a metro, espigando nada más”.

Es el ganado el que resentirá las malas cosechas, porque los productores no tendrán forraje suficiente para alimentarlas. “Las vacas se van a poner flacas y no va a haber suficiente producción de leche”, advirtió.

Aunque ya se habían enfrentado a otros años a la falta de lluvias, este 2018 “si vino muy seco”, situación que los hará batallar porque lo cosechado es básicamente para el autoconsumo.

Los pocos que tengan pastura para vender, “lo van a querer caro, un rollito de 20 centímetros de ancho estará en 20 pesos cuando antes lo vendían a 4 o 5 pesos”, especuló Heladio Ávila Torres.