Octagenaria muere sin ver su casa reconstruida en Mariscala de Juárez, Oaxaca

Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

La vivienda de Doña Vicky esta en proceso de reconstrucción. Ella nunca verá la nueva vivienda

MARISCALA DE JUÁREZ, HUAJUAPAN DE LEÓN. - A Doña Vicky ya no le dio tiempo ver su casita levantada. Se adelantó en el camino. Tenía la ilusión de ver en pie su vivienda que, el pasado 19 de Septiembre, quedó reducida a escombros con el sismo de 7.1, que azotó la región Mixteca, pero el tiempo le ganó.

La vivienda de Brígida Ramírez Arellano o Doña Vicky como le decían, fue una de las 60 viviendas que colapsaron de mil que fueron reportadas con daños en el municipio de Mariscala de Juárez tras la fuerte sacudida que se registró doce días después del sismo que golpeó al Istmo de Tehuantepec.

A un año de los daños ocasionados, hace cinco meses comenzaron los trabajos de la reconstrucción. Para los habitantes es un síntoma de la poca importancia que les dieron las autoridades a los daños ocasionados en este municipio.

Aquí, hasta las pésimas condiciones en las que se encuentra la carretera que da acceso a la comunidad es un reflejo de la indiferencia que guardan.

La vivienda de Doña Vicky se ubica a escasos metros del templo de la localidad, uno de los monumentos que sufrió severos daños y se cerró al público pocos meses después del sismo para no poner en riesgo a la población que acude al templo.

En la casita, personas trabajan a marchas forzadas para apurar la construcción, un moño negro (indicio de luto) adorna el exterior de lo que queda de la estructura derruida. Al interior, nos recibe una mujer cuya cabellera pinta algunas canas.

-Buenos días, ¿Usted es la señora Brigida?, se le pregunta. De inmediato el rostro de la mujer se arruga y tiembla, las lágrimas están apunto de salir, pero antes contesta.

-No, ¿quién la busca?

-Venimos a visitarla, para conocer el avance de su casita, se le responde.

-Mi mamá ya no está, falleció.

La mujer sin poder más, suelta el llanto, "se nos adelantó, murió hace cinco meses", explica con franco dolor por su pérdida.

Lilia Ramírez, hija de doña Vicky, explica que repentinamente su madre enfermó y murió; aquella tarde del 19 de septiembre se salvó de milagro al acercarse a la puerta de su casa segundos antes de que comenzará la sacudida.

Hace un año, la mujer que rebasaba los 80 años ofreció una entrevista a NOTICIAS, Voz e Imagen de Oaxaca: “No hay nada qué hacer, es voluntad de Dios, si dice aquí te quedas aplastada, pues me quedo", dijo aquella vez.

Los folios se quedaron

En la localidad, una de las más afectadas por el sismo del pasado 19 de septiembre, la inconformidad brota a flor de piel. La mayoría de quienes vieron afectados su patrimonio no recibieron apoyo.

Incluso en la reconstrucción de la vivienda de la doña Vicky interviene la Fundación Harp Helú, del apoyo de gobierno se desconoce qué pasó.

El párroco de la localidad, Adolfo Reyes Reyes, muestra el número de folio que le entregó la Secretaría de Desarrollo Territorial y Urbano (Sedatu): 020771. Lo conserva como muestra de que el recurso que anunciaron con "bombo y plaltillo" nunca llegó.

El sacerdote explica que, además de los daños que ocasionó el sismo al templo, se dañó la casa parroquial, el curato y salón de usos múltiples, "vinieron personas revisaron cuanto daño teníamos, pues los techos colapsaron y nos anotaron porque nos dijeron que iban apoyar con algo".

"Mmmm", revira el párroco, "nunca recibimos algo, llegaron días después a la comunidad porque aquí se entregaro los cheques, pero mi folio nunca salió, dijeron que iban a revisar regresaronm, pero nada hasta ahorita".

Sin embargo, los daños ya fueron reparados. Con el apoyo del arquitecto José Juan Santibáñez se estableción enlace con la Fundación Harp Helú, quien aportó el material necesario y el párroco, junto con la comunidad, corrieron con los gastos del pago de los albañiles.

"La inversión realizada calculamos que superó los 800 mil pesos, pero gracias a Dios ya quedó y muy bonito porque, si esperamos la ayuda del gobierno esto no más no se avanza".

En cuanto el templo,, cuyo daño principal se dio en la cúpula, el sacerdote Adolfo sostienen que desconocen cuándo podrá intervenir el Instituto Nacional de Antropología e Historia; sin embargo, con el cambio de administración federal se teme que los daños queden en el olvido, pues los funcionariossólo dan largas sobre la reparación.

Autoridad municipal sin interés

El Palacio Municipal de Mariscala luce desierto. El edificio cuyos daños saltan a la vista fue desalojado tres meses después del sismo y el personal trasladado a la Casa de la Cultura, pero de la presidenta municipal María Antonia Lucero Martínez, los pobladores desconocen que día opera y brinda atención.

"Como ella recibió su apoyo económico porque la casa se cayó, se desentendió del resto de la población afectada, ya no abogó para que recibieran apoyos", sostiene Sabino Antonio Hernández Durán.

Explica que en Mariscala se realizó un censo a la ligera y apresurado por parte de las autoridades, por eso varias familias quedaron excluidas de los beneficios que les permitieran apoyarse en algo para levatar de nueva cuenta el patrimonio.

Según menciona, la alcaldesa sólo va de visita a la comunidad dos veces a la semana para atender asuntos urgentes y regresa a Huajuapan de León, donde presuntamente tiene su vivienda.

NOTICIAS, Voz e Imagen la contactó pero no se obtuvo respuesta sobre el proceso de avance de la reconstrucción en la localidad, misma que luce igual de afectada como la dejó el sismo del 19 de septiembre.

Fundación Harp Helú reconstruye viviendas

En la localidad, una brigada de la Fundación Harp Helú atiende lo que los gobiernos estatal y federal dejaron a la deriva.

Al menos 30 casas son levantadas bajo el programa de Reconstrucción de Vivienda Tradicional, que consiste en la aportación del material y la persona beneficiada cubre la mano de obra.

En la Mixteca la Fundación intervendrá 65 viviendas en las comunidades de San Miguel Tiuxi, Tezoatlán de Segura y Luna y Huajuapan de León.