Creatividad plástica en la escultura monumental de Oaxaca

Dolores JiménezDolores Jiménez

Escúlpeme, escultor un madrigal/ en la cantera verde de Oaxaca/que con la lluvia toma brillo de cristal/ un madrigal que diga lo que sueña/mi corazón desde que vi/ la gracia de la tierra oaxaqueña/Dándome el intelecto nueva castidad/ nutriéndome de nuevas ilusiones/el sentimiento de americanidad/en el recuerdo de Oaxaca están/iguales que regazos de vírgenes/valles de Ejutla, de Etla y de Ocotlán./ Aquí los corazones se remozan /Y vuelven al primer amor/ en que sátiros y ángeles retozan/ Y se crece de tan gentil manera/que se llega con dulce gravedad/ del término de la primavera/ a los umbrales sombreados de la edad.

Así reza el poeta Salomón de la Selva, al escultor de Oaxaca, y yo tengo la presencia en su taller allá por las calles de Libertad en la colonia Guadalupe Victoria al escultor y restaurador Juan Manuel Sánchez Crespo, quien viera la luz primera en una parte de invierno en esta ciudad encantadora.

Realizando sus primeros estudios primarios y secundarios en este lugar, quien conjuntamente con sus padres, por razones de trabajo radican en la ciudad de Huajuapan de León, por una temporada, donde se inscribe y termina el Bachillerato. Surgiendo la posibilidad de continuar estudiando llega otra vez a Oaxaca, para inscribirse en la Facultad de Medicina y Cirugía, dependiente de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca.

El gusto no le duró mucho tiempo y mucho menos los problemas económicos que requerían de su ayuda en el hogar, ya que su abuelo y padre traían por herencia el oficio de la carpintería, taller al que se fue introduciendo para involucrarse totalmente, descubriendo su vocación a través de la talla de madera ornamental y otros trabajos; pero vamos con la pregunta.

Descubriendo el arte

-¿Cuando tú dejas los estudios universitarios, ya te decides totalmente por la carpintería?

-Bueno, no fue fácil porque aspiraba a ser médico universitario, pero las necesidades económicas no me lo permitían; mi familia no contaba con los recursos necesarios y es una carrera muy costosa, así que poco a poco me fui al taller para fijarme en el trabajo que ellos realizaban, todo tipo de muebles; el aprendizaje fue lento, ¡cuando de repente me di cuenta que me gustaba!, fue entonces cuando comencé a trabajar con gusto el tallado de madera ornamental; así descubrí la escultura, sin llevar los estudios necesarios; por eso, cada vez que realizaba una pieza, la siguiente la perfeccionaba más, ya llevo 15 años en estos hermosos trabajos, de los cuales estoy enamorado porque es un arte maravilloso que permite la creatividad y originalidad.

-Entonces, ¿tienes ya gran experiencia?

El joven escultor, en su taller con toda su herramienta, tiende la mirada buscando algo que nos muestra y nos dice:

-Mira, esta es una imagen de la Virgen de Guadalupe, tengo de diferentes tamaños. Obtuve el Segundo Lugar en el premio Estatal del Arte popular “Benito Juárez” en el año 2016, lo que me ha alentado para continuar en la vida, ya que mi trabajo me fascina, porque he descubierto mis aptitudes, en restaurar piezas antiguas como lo son las puertas del templo de San Juan Bautista Coixtlahuaca; por eso ejerzo mis habilidades y aptitudes de una forma responsable, mediante un estilo de trabajo y conducta profesional; reflejo una serie de valores y principios que desarrollo de la calidad de mi trabajo, buscando transmitir el gusto por el arte. Aunque ya ves que soy autodidacta, mi trabajo refleja la delicadeza, la belleza que con mucho amor realizo. Tú dime, cómo ves mis marcos, mis esculturas, el dorado en la madera es la otra motivación estética, que traigo o mejor dicho, que he descubierto.

 

Un artista sorprendente

-Yo capto a un José Manuel Sánchez Crespo, como el artista capaz de atrapar el movimiento de un danzante de la pluma, en el ritmo de la música oaxaqueña, la cual va marcando la nota del salto plástico sorprendente de la estatua, encubierto de colores llamativos del traje representativo del valle de Oaxaca, que transmite el encanto de una danza de máxima expresión artística representativa de nuestra cultura.

"Y vuelco la mirada en la sonrisa contagiosa del niño en su tiempo, viviendo en primavera porque tal vez le alegre la conciencia de una música del concierto de los pájaros o del canto propio de un Gabilondo Soler, que bien pudiera ser el del Circo Atayde con payasos, contando aventuras ingenuas, carcajadas y sonrisas de alegría. Y un San Miguel Arcángel en instante mismo para dejar caer su espada al dragón, representante del maligno. Es tu creación Juan Manuel Sánchez, y debes continuar descubriendo habilidades que ahora inicias en el grabado, a través de las gubias y del cincel".