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¿Vacaciones en Oaxaca? Autoridades advierten por cocodrilos en zonas turísticas

Un cocodrilo descansa en la arena de una playa en Oaxaca, ilustrando la advertencia de autoridades a turistas sobre su presencia en la zona.
Foto(s): Cortesía
Alexandra Zolorio

Un pedazo de madera flota en la superficie de la laguna en Barra de Potrero, Santa María Tonameca. A simple vista, el agua parece en calma, arrullada por la brisa marina. Sin embargo, a solo unos metros de la orilla, la muerte aguarda camuflada.

“Vean banda, ahí está el cocodrilo, no se alcanza a ver, apenas y se distingue... pero ahí está, cerquita, cerquita y ni se logra observar bien”, advierte un poblador local mientras graba con su teléfono celular, intentando vislumbrar la silueta del reptil que permanece casi invisible bajo el espejo de agua.

Para demostrar la letalidad del camuflaje de estos depredadores y concientizar a los turistas y locales en plena temporada vacacional, los habitantes de esta comunidad decidieron realizar un experimento improvisado.

“Vamos a hacer un experimento, ahí para que watchen, para que vean”, continúa el lugareño en el video. “Voy a tirar este palo con un pedazo de cinta que reventó el aire, para que vean qué pasaría si uno se acerca a la orilla del agua..."

El hombre lanza el trozo de madera. El impacto en el agua rompe la tensa calma. En una fracción de segundo, las fauces del cocodrilo rompen la superficie con una velocidad descomunal, atrapando la madera antes de volver a sumergirse. La reacción de los testigos es de absoluto asombro y terror: “¡Vieron banda, vieron! Por eso hay que tener cuidado. Están las cintas que dicen peligro de no acercarse, porque ahí está ese condenado cocodrilo...”.

Una alerta que ruge en las playas

Este impactante escenario no es un hecho aislado. Las alertas se han encendido formalmente en los municipios de San Pedro Mixtepec y Santa María Colotepec. La Secretaría de Medio Ambiente, Biodiversidad, Energías y Sostenibilidad del Gobierno de Oaxaca ha emitido una alerta oficial ante la presencia cada vez más frecuente de cocodrilos fuera de su hábitat natural, merodeando en lagunas, esteros, zonas de manglar e incluso en playas concurridas.

Los números respaldan el miedo de la población: en lo que va del año, las autoridades han reportado un ataque a un civil y al menos nueve avistamientos en zonas turísticas de alto flujo. Como respuesta inmediata, se han colocado cintas de advertencia y señalizaciones de peligro para delimitar las zonas de riesgo.

Entre la seguridad ciudadana y la conservación

La crisis actual expone una compleja realidad en la costa oaxaqueña: el choque entre el desarrollo humano y la vida silvestre. Por un lado, está el peligro inminente para los humanos; por el otro, la amenaza que sufren estos reptiles, acechados constantemente por la caza furtiva.

Para hacer frente a esta situación, la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de Oaxaca (Propaeo) informó que implementa un protocolo de captura segura. Todos los ejemplares localizados en áreas urbanas o turísticas son recuperados y trasladados de inmediato a la Unidad de Manejo Especializada (UMA) ubicada en el Santuario de la playa Ventanilla, en el municipio de Santa María Tonameca.

Esta UMA, avalada por la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), trabaja de la mano con ecologistas locales y el Consejo de Humedales. Su objetivo es doble: salvaguardar la vida de los ciudadanos y pescadores, y al mismo tiempo, preservar a esta especie catalogada en peligro de extinción.

Actualmente, los esfuerzos de conservación abarcan un importante corredor biológico que va desde la emblemática laguna de Manialtepec hasta la playa de Ventanilla. Además, las autoridades y colectivos ambientales trabajan a contrarreloj en la creación de un padrón o censo de reptiles para monitorear sus poblaciones y combatir el comercio ilegal que diezma su supervivencia.

Medidas de prevención para la temporada vacacional

Con el arribo de visitantes por la temporada vacacional, los habitantes del litoral oaxaqueño y las corporaciones de protección civil reiteran un llamado urgente a extremar precauciones mediante el cumplimiento estricto de las normas de seguridad. Las autoridades enfatizan la importancia de respetar rigurosamente los señalamientos instalados, recordando que si se observa una cinta de peligro o un letrero de advertencia, este jamás debe ser ignorado.

Asimismo, se pide de manera encarecida no nadar en sitios que no estén expresamente autorizados para uso recreativo, ya que las lagunas y esteros cercanos a las playas constituyen el hábitat natural del cocodrilo y no áreas de esparcimiento público. En caso de llegar a avistar un ejemplar, la recomendación es mantenerse alejado por completo, evitando a toda costa alimentarlo, hostigarlo o aproximarse para tomar fotografías o videos a corta distancia.

Finalmente, se hace un llamado especial a redoblar la vigilancia y cuidar de forma prioritaria a las poblaciones más vulnerables durante estos días de descanso, protegiendo con especial atención a las niñas, niños y adultos mayores. La Costa de Oaxaca sigue siendo un paraíso, pero este verano, la prudencia dictará la diferencia entre unas vacaciones inolvidables y un encuentro trágico con la naturaleza salvaje.

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