Producción de maíz en Oaxaca, en espera de las lluvias

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El 90 por ciento de las 126 mil hectáreas de siembra de maíz en la Mixteca dependen del temporal

A diferencia del ciclo pasado que las lluvias se adelantaron, el atraso para que se establezca la temporada impacta en la siembra de las 126 mil 831 hectáreas que existen en la Mixteca.

De esa superficie, apenas y el 20 por ciento se ha sembrado y ha sido porque algunos productores cuentan con sistema de riego o se arriesgan a enfrentar lo “errático” del clima.

El jefe del Distrito de Desarrollo Rural de la Sagarpa en la Mixteca, Antonio Felipe López Hernández, explicó que el 90 por ciento de esas 126 mil hectáreas dependen del temporal y si antes del 15 de junio no se establecen las lluvias, “será muy difícil que los productores siembren”.

Casi a la par del inicio de huracanes y ciclones, así como de la festividad de San Isidro Labrador, el ciclo agrícola del maíz, para la siembra de temporal, inició el 15 de mayo.

Pero no todos los productores han empezado a sembrar, algunos iniciaron a trabajar desde inicios del mes de marzo, pues en esa región ya hubo algo de lluvias “atípicas”, más no las suficientes.

El calor ha ganado espacio a las condiciones ambientales y las lluvias “todavía son escasas”, una señal que los productores advierten como un riesgo, sobre todo de que los cultivos de las partes altas resientan las heladas.

Por eso “mucha gente está esperando la temporada de lluvia”, la cual no se ha establecido en la Mixteca”.

En esa región, en el 32 por ciento de su superficie total generalmente se siembra maíz, pero sólo el diez por ciento cuenta con sistema de riego.

Las zonas de veda impuestas por la Comisión Nacional del Agua complica obtener o renovar una concesión de agua, requisito para acceder a apoyos de Sagarpa para la tecnificación del campo.

En estas fechas del año anterior, los campesinos “ya habían empezado a sembrar, porque se adelantaron las lluvias” y el ciclo agrícola cerró con 116 mil toneladas de maíz, 900 kilogramos de cosecha en promedio por hectárea.

En ese año López Hernández espera que no sea un año seco, lo que impactaría en disminuir hasta en un 10 por ciento la superficie sembrada y por tanto el nivel de cosecha que sólo se puede mantener con lluvias suficientes.

“En este año esperamos que efectivamente se cumpla la meta de sembrar las 126 mil hectáreas, pero por ahora no podemos definir las estimaciones”, aclaró.