ISSSTE de Oaxaca recibe visualizador de venas

Pequeños en tratamiento contra el cáncer, beneficiados

Desde el 8 de mayo que a Marvin le diagnosticaron linfoma linfoblástico ha ampliado su umbral al dolor. Él y su madre Graciela no podrían llevar la cuenta de las veces que la aguja se ha introducido en sus delgados brazos.

Los piquetes para el tratamiento han sido tantos que sus venas se han “quemado” y en ocasiones el personal médico del Hospital Regional Presidente Juárez del ISSSTE le pica más de tres veces para poder introducir un catéter intravenoso.

“A nosotros nos buscaban la vena, nos pican dos o tres veces y la verdad, a mí me duele”, cuenta con soltura Marvin, un niño de 9 años mientras su mamá Graciela Cruz considera que con el visualizador de venas que donó la Fundación Sonrisas al nosocomio, el dolor para su hijo será menos.

Marvin es uno de los cinco niños que al día recibe atención en el área de oncología pediátrica del hospital y uno de los 30 en tratamiento y observación.

Son de 10 a 15 casos nuevos los que anualmente se detectan en ese nosocomio, así como de 3 a 4 defunciones porque no responden al tratamiento, progresión de la enfermedad, complicaciones por procesos infecciones.

De acuerdo con la oncóloga pediatra, Claudia Martínez Hernández, el visualizador que ha donado la Fundación Sonrisas evitará que reducirá de cinco a un solo intento la colocación del catéter intravenoso, y a su vez reducirá las probabilidades de que los infantes dejen el tratamiento.

El responsable del área pediátrica, Ángel Aragón Hernández, explicó que cada que se requiere cambiar el equipo, aproximadamente a las 48 horas de iniciado el tratamiento, se requiere “volver a picar” el brazo de los infantes y “batallar” porque no se logra encontrar la vena a la primera, lo que cambia ahora que se cuenta con el visualizador.

La Coordinadora del Programa Inyectando Sonrisas, Lorea de la Parra, explicó que la fundación con presencia en 25 ciudades del país cumplió ya 15 sueños en Oaxaca, pero en esta ocasión prefirieron elegir uno que ayudará a más de un infante.

“Aunque parezca muy sencillo es un aparato que cuesta 137 mil pesos, compramos el modelo más reciente, 2017 y que dure 3 o 5 años, se nos hizo una inversión más fuerte que este aparato pueda ayudar a más de mil 500 niños que a uno por uno”, explicó.