Oaxaca, una ciudad que vive en cámara lenta

EMILIO MORALES PACHECOEMILIO MORALES PACHECO

Uno de cada tres autos registrados en padrón vehicular de la entidad circula por las calles de la capital y su área conurbada

Cecilia vive en la colonia Río Blanco. Trabaja en Plaza de Valle, en una de las muchas tiendas que se dedican a la venta de ropa.

Son las 9:00 horas y sale de su casa. El camión no tarda en pasar. “Plaza del Valle, Candiani”, anuncia el chalan del chofer. Cecilia sube y se acomoda en el primer asiento libre.

Le espera media hora de camino, o al menos eso es lo que pretende. Todo va tranquilo hasta llegar a la parada del Hospital Civil. Aquí comienza el suplicio, son las 9:15 horas y el camión se detiene. Una marcha, un accidente, no lo sabe. El tránsito es intenso.

Media hora, una hora, tiene que llegar a las 10:00 horas. La ruta pasa por Avenida Juárez, en donde tarda una eternidad. Al llegar al Periférico las cosas se complican más, no hay espacio ni para los peatones. Cecilia llega tarde a su trabajo y el descuento es seguro.

No puede acostumbrarse pero así es Oaxaca, la ciudad más lenta del mundo.

De acuerdo con el Índice Inrix, la ciudad de Oaxaca es la que tiene la movilidad más lenta del mundo, con un promedio de 5.9 kilómetros por hora cuando más tránsito hay. La media de las ciudades medidas es de 14.4 km/h.

Las causas

Las razones de esta lentitud son muchas y muy variadas, de acuerdo con un estudio de la Organización de las Naciones Unidas en Oaxaca hace falta una red de transporte público de alta capacidad (basado en tecnologías, calidad y desempeño óptimos).

Otra de las causas es la cantidad de vehículos que circula en el capital y su zona conurbada, pues uno de cada tres coches registrados en la entidad rueda por las calles de la Verde Antequera.

“El servicio público de transporte se concentra en la centro de la ciudad, pues diariamente se realizan 52% de los viajes y 90% de las rutas del transporte urbano corren por esta zona, constituyéndose como una de las principales causas del congestionamiento vial”, indica el Diagnóstico socioeconómico de la zona metropolitana de Oaxaca, realizada por la Dirección General de Población.

En diferentes momentos del año, la ciudad se vuelve caótica por los crecientes paros y bloqueos que realizan organizaciones sociales, individuos organizados e incluso conductores del transporte público concesionado.

No existen suficientes y adecuadas vías rápidas o alternas para transportarse de algunos puntos lejanos a otros de la zona metropolitana, como del sur al noreste, en la que necesariamente hay que pasar por el centro de la ciudad o por los sitios de más intenso tráfico, señala el diagnóstico.