Pega duro la carestía en el mercado 20 de Noviembre de Oaxaca

MARIO JIMENEZ LEYVAMARIO JIMENEZ LEYVA

El Mercado 20 de Noviembre es un sitio turístico y, por tanto, con ventas fuertes en determinadas temporadas del año

“El aumento del gas y electricidad es autoritario; a nosotros, como usuarios, no nos avisan que van a incrementarse los costos, sino simplemente en el momento que vamos a pagar nos dicen: ya subió tanto. Y estemos o no de acuerdo, hay que pagar porque son insumos básicos para nuestros negocios”, señala el propietario del comedor María Alejandra, que se ubica en el interior del mercado 20 de Noviembre, Juan Carlos Suárez Flores.

Añade que esta situación repercute en su economía, “porque anteriormente se surtía gas cada 15 días y hoy estamos surtiendo dos veces por semana”.

-¿Cuánto pagaban antes?

-Bueno, antes pedíamos que se llenara el tanque, pero hoy ya no se carga al 80 o 90 por ciento; ahora se carga entre 50 0 55 por ciento, como máximo. Además, subieron todos los insumos: el tomate, chile, cebolla, etcétera; todo está subiendo muy fuerte y nosotros no podemos estar moviendo nuestros precios, no podemos poner en las cartas unas entomatadas en 50 pesos y mañana, porque subió el gas, en 70 o 75 pesos.

El también secretario general de la Organización Transparencia y Fuerza del Mercado 20 de Noviembre, dice que los aumentos de finales de diciembre y principios de enero los han afectado mucho, “pues somos comerciantes que tratamos también que los alimentos sean de buena calidad y módicos precios; quién sabe si aguantemos esta situación”.

Los comerciantes del mercado han reducido sus compras de gas por el incremento en los precios. FOTO: Mario Jiménez

 

"Precios bajos y calidad"

“Todo el turismo que viene pide la carta de alimentos y ellos mismos nos han dicho que lo hacen porque en algunos lugares, cuando ya consumieron, resulta que los precios son muy caros y, además, la comida es de calidad; en algunos restaurantes, un mole negro llega a costar hasta 130 pesos y aquí su precio es de 50 pesos”.

Comenta que apenas es principio de año y ya les está pegando duro la carestía, “por eso pedimos que se frene el alza de los energéticos y alimentos, porque vamos a llegar a tener que trabajar nada más para la Comisión Federal de Electricidad y las empresas gaseras, así como Petróleos Mexicanos”.

El señor Suárez Flores señala que mientras los funcionarios federales gozan de un nivel de vida alto, otros no tienen ni lo necesario para vivir. “En estos últimos años, la gasolina, el gas, la electricidad, se han incrementado de manera desmesurada, cuando todos tenemos necesidad de estos bienes”.

"Muy difícil situación"

El señor Jorge Armando Ramírez afirma que hasta ahora ellos están absorbiendo el costo de los incrementos en insumos. FOTO: Mario Jiménez

El propietario del comedor Los Jarritos, Jorge Armando Ramírez, dice que es preocupante el alto precio de los energéticos, “porque los precios suben, pero nosotros no podemos incrementar nuestros productos, porque luego te denuncian por abusar del cliente y, dos, como pequeños comerciantes pierdes clientela”.

“Ellos (los funcionarios de las empresas energéticas) pueden incrementar los precios cada día y no tienen mayor problema, pero nosotros no; el aumento en el precio de la gasolina incrementa el costo de productos como el huevo, la crema, el frijol, todos los insumos, porque subió el combustible; pero nosotros no podemos aumentar; esa es la diferencia entre ellos y nosotros”.

Manifiesta que además, ellos dependen mucho de las temporadas de vacaciones. “Oaxaca es un estado netamente turístico y estamos a expensas de los visitantes nacionales y extranjeros; desafortunadamente, cada año estamos en la zozobra porque no hay en el estado una estabilidad política y social que permita invertir en el negocio, ya que no sabes qué va a pasar”.

Califica de preocupante la situación, ya que día a día las ganancias son menos. “Es cierto que esta temporada tuvimos buena clientela, estuvimos al ciento por ciento, pero cuando llegue la otra temporada estaremos en una situación difícil, porque lo que pensamos ahorrar lo habremos gastado en todos los incrementos; entonces, un tiempo llenas y luego vacías, así es el círculo vicioso al que nos obligan los funcionarios federales”.

“Antes del aumento, 60 o 70 por ciento del tanque de gas me costaba 500 o 600 pesos; ahora, de 900 pesos no baja”.

-¿Y cómo le están haciendo?

-Pues echándole más ganas, reduciendo costos en donde podemos y, sobre todo, tratando bien a la gente. Nosotros ganamos poco, pero tratamos de conservar a nuestros clientes.

“Ni avisan”

El vendedor de caldos de menudo, Gabriel Geminiano Tamayo, coincide con el dirigente de locatarios en el sentido de que no se enteran de los incrementos en los precios hasta que van a pagar. “Yo, hace tiempo que no lleno el tanque de gas porque no me alcanza, compro 400 pesos a la semana y sigue subiendo”.

“Cuando tienes bastantes clientes, no resientes mucho el incremento; pero cuando no, pues hay que pagarlo uno; ahorita viene Semana Santa y baja la venta del menudo y hay que estar comprando gas, además de la luz que también ya se incrementó; igual que el transporte de los insumos por el incremento en el precio de la gasolina; esto aumenta los precios de todo: tortillas, cebolla, cilantro, todo”.

Subraya que los caldos de menudo son la comida más barata que se vende en el mercado 20 de Noviembre. “Aquí vienen personas de diversas comunidades que llegan a los mercados a vender su mercancía de 5 o 10 pesos; entonces, no les podemos vender caldos de 40 pesos, sino de 15 o 20 pesos, y no podemos estar incrementando los precios como quisiéramos”.

“Básicamente nosotros absorbemos los incrementos y, bueno, pues la ganancia se va reduciendo, ya que tenemos que vender platos baratos para que la gente venga y consuma”.

Por temporada, muchos lugares ya comienzan a verse vacíos. FOTO: Mario jiménez