Maltrecha incubadora de músicos en Zoogocho, Oaxaca

El 24 de septiembre de 2009, hace 8 años, el cantante español, Miguel Bosé, viajó hasta Zoogocho para atestiguar la reapertura de CIS Número 8

SAN BARTOLOMÉ, ZOOGOCHO.-En este municipio, enclavado entre las montañas de la Sierra Norte de Oaxaca, tiene su sede el Centro de Integración Social (CIS) Número 8, “semillero de músicos”; aquí los niños tienen un talento natural que caracteriza a los pueblos de la región, pero menospreciado por las autoridades gubernamentales.

Del CIS es alumno Juan Pablo Martínez, el niño que hizo vibrar a más de 170 mil asistentes al concierto Estamos Unidos Mexicanos en el Zócalo de la capital del país, al interpretar el Himno Nacional Mexicano para rendir homenaje a los fallecidos del sismo del pasado 7 y 19 de septiembre.

La banda musical del CIS y Juan Pablo fueron electos y apoyados por la Fundación CIE, que se desprende de la Corporación Interamericana de Entretenimiento, e interpretaron el Himno Nacional Mexicano, en la Ceremonia de apertura de la Formula 1, Gran Premio de México 2017 acontecido hace una semana, el 29 de octubre.

La mirada se volcó hacia esta comunidad, cuya lengua zapoteca aún se preserva entre sus habitantes. En Zoogocho la música es parte fundamental de los pueblos, ya que los niños aquí reconocen las notas musicales al mismo tiempo que las vocales.

66 años puliendo talentos

El Centro de Integración Social (CIS) número 8 ubicado en San Bartolomé Zoogocho los niños reconocen las notas musicales a la par que las vocales. FOTO: Emilio Morales

Con 66 años de presencia en la localidad de San Bartolomé Zoogocho, el CIS representa una de las mejores opciones para las comunidades cercanas y del interior del estado en la preparación musical y académica, pues en la escuela no solo conviven niños de la región, también infantes provenientes de comunidades de la Chinanteca, Valles Centrales, Mixteca y otras.

La directora del CIS número 8, Manuela Veneranda Luna Ríos, explica que la escuela atiende a más de 200 alumnos, de los cuales 138 son estudiantes de primaria, 51 de secundaria y 50 cursan especialisdades.

El Centro de Integración Social cuenta con los talleres como talabartería, panadería, agricultura, lutheria, y el de música, este último es el que ha dado realce y prestigio a la institución. “Podría decirse que es de las mejores en todo el estado, solo hay seis CIS en Oaxaca y el de Zoogocho es de los mejores”.

Desamparo oficial

En el CIS el taller de música ha dado prestigio a la institución, es de las mejores de todo el estado. FOTO: Emilio Morales

Sin embargo, a pesar del talento natural de estos niños y jóvenes, su reto es seguir manteniéndose porque ni el “plus” con el que cuenta ha servido para que las autoridades de gobierno, a través de las instancias correspondientes, les brinden suficiente apoyo.

Los alumnos de primaria perciben una beca por parte del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) de 28 pesos diarios para alimentación y quienes cursan la secundaria son apoyados con 33 pesos que otorga la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), una cantidad mínima e insuficiente, "¿díganme quién puede hoy comer con 28 pesos al día si es el almuerzo, comida y cena?”, señala la directora.

Esta beca solo se comprende "semana inglesa" de lunes a viernes, los fines de semana los estudiantes no reciben nada, cuando la mayoría no se retiran porque provienen de comunidades muy alejadas, “es aquí donde enfrentamos el reto de salir avantes con el apoyo comunitario de pueblos vecinos y la colaboración de la población”.

Además, carecen de espacios adecuados para que los alumnos puedan recibir sus talleres, "sobre todo el de música que es el proyecto que más destaca, ya que la maestra de iniciación ha tenido que dibujar en paredes su pentagrama para impartir su clase".

Mientras que algunas áreas de la escuela fueron dañadas por los sismos ocurridos en septiembre pasado, “la verdad es que necesitamos mucho más ayuda, pero no la tenemos, estamos olvidados por nuestras autoridades”.

Gobierno los ayudan cuando los necesitan

El CIS N.8 es un "semillero de músicos", aquí maestros pulen el talento de niños y jóvenes. FOTO: Emilio Morales

La directora lamenta que el talento de los oaxaqueños se valore más fuera del estado, porque las autoridades, específicamente la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca solo se dan cuenta que existen cuando los necesitan o porque son reconocidos por otras instancias.

“Apoyos no se han recibido, solamente tocando puertas y aun así no se logran. Los maestros presentan proyectos y muchas veces se quedan esperando”.

Luna Ríos mencionó que quienes han apoyado son las fundaciones, de hecho, por aportaciones de estas es como se logró la remodelación de las instalaciones, incluso artistas como Miguel Bosé llegó hasta este espacio para reconocer el talento de los menores y aportar para la creación del taller de lutheria, lo que no han hecho gobernadores o secretarios de Cultura.

Juan Pablo, el niño que conmovió a miles

Panchito, un alumno destacado en canto y uno de los participantes en el concierto Estamos Unidos Mexicanos. FOTO: Emilio Morales

Juan Pablo Vázquez, tiene apenas 9 años y a su corta edad despertó la admiración 170 mil almas asistentes al concierto Estamos Unidos Mexicanos. Juan es el orgullo de San Bartolomé Zoogocho y de su escuela.

Ema Bautista Cano, profesora de iniciación musical de Juan Pablo, lo describe como un niño muy dedicado, “desde que estaba en primer grado mostró su gusto por cantar; en segundo empezó a dar los solfeos, compartió con alumnos de sexto y empezó a competir con los demás”.

La profesora asegura que el hecho de que uno de los alumnos tenga la oportunidad de llegar hasta un escenario de este tipo representa una gran satisfacción y un orgullo.

“Siempre ha tenido la idea de ser alguien en la vida para salir adelante, porque ve el esfuerzo que hacen sus padres para apoyarlo", dice Camilo Jimémez Fernández, otro de sus profesores de música.

El instrumento de Juan Pablo es el saxofón soprano, y sus maestros se sorprendieron cuando también descubrieron su habilidad en el canto.

Juan es hijo de padres humildes, quienes le brindan todo el amor y apoyo para que salga adelante. Hoy las habilidades y aptitudes de estos niños y jóvenes forman parte de la esperanza del CIS para que el apoyo no se apague.