Toledo: Al rescate de Juchitán, Oaxaca

Preservar arquitectura y tradición

La exposición retrata la tradicional arquitectura en la zona istmeña.

Francisco Toledo, junto a una de las fotografías de Alfonso Muñoz; su hijo Jerónimo (Dr. Lakra) es el niño que aparece en la imagen

De pie, recargado sobre el costado de la puerta de madera del museo del Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO), Francisco Toledo sonríe. Mira el montaje que se inaugurará esta tarde; la exposición: Casas Tradicionales del Istmo de Tehuantepec, con fotografías de Alfonso Muñoz, las cuales en estos momentos sirven de registro de la arquitectura vernácula de esta región, a la que ha venido apoyando desde el terremoto del pasado 7 de septiembre.

No sólo ha sido a través de financiar de su bolsa las cocinas comunitarias en Juchitán y Santa María Xadani, sino ha apoyado al convocar a través de la asociación civil Amigos del IAGO y del CFMAB, a donar para seguir apoyando estas cocinas y ahora, la reconstrucción de viviendas.
 

Arte en las fachadas

En entrevista, el artista y filántropo comparte: "Estas casas tienen un arte en las fachadas, me gustaría que las que se construyan ahora tuvieran una expresión artística de los que viven en ellas, porque son parte de la arquitectura popular y cada habitante las decora como mejor les parece".

A la pregunta que él mismo lanza: "Como artistas, ¿qué podemos hacer?" Responde: "Pues aportar". De eso da cuenta con las ediciones de grabados que acaba de realizar y con la venta de las que pretende recaudar un millón $ 700 mil.

"Esa es la aportación que yo hago, quizá nos alcance para una casa o dos, nada más, tenemos que hacer presupuesto. Es difícil porque sigue lloviendo y temblando, la gente sigue dispersa; tendríamos que escoger a quién se va a apoyar, para eso debemos ver que el terreno tenga las escrituras y todo esté en orden con la propiedad. Ya que si se suman: el estado, el INAH y Harp, quizá podría ser mayor la cantidad que se destine a ello".

Se refiere al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a la Fundación Alfredo Harp Helú y al gobierno estatal, pero hasta ahora, en ese tema no ha tenido ningún acercamiento de ellos.

"Ahora mismo no sé cuál es el estado de estos inmuebles, porque tengo entendido que allá (en Juchitán) siguen tirando casas que se podrían salvar. Eso es lo que me cuentan. Los gobernantes dicen que sí apoyan, pero habrá que ver en los hechos".
 

Problema grave

Francisco Toledo sigue hablando, con su característico tono de voz suave, entre reporteros y fotógrafos que se dispersaron ya en la sala del museo: "Hay un problema muy grande: que es más barato y rápido construir un infonavit que hacer estas casas vernáculas, porque las otras son hornos, pequeñas y chaparritas; así que ahí hay un problema grave porque en el Istmo hay temporadas de mucho calor, viento y tierra; es difícil construir".

Ante la opinión de que se debió haber hecho un registro primero de las joyas de la arquitectura popular para evitar su demolición y rescatarlas, se sabe que muchas se cayeron también por falta de mantenimiento. Aún no se sabe cuántas casas damnificadas hay. "Esta exposición es un poco eso, un registro de hace años. Me gustaría ver si esas casas están en pie o no", comenta antes de caminar para dejarse retratar con las fotografías de su región.