Manoseo al Atoyac, causa de inundaciones en Oaxaca

ROMÁN CARLOS VELASCOROMÁN CARLOS VELASCO

La utilización del cauce como vialidad incrementa el potencial de inundación debido a que la plancha de cemento obstaculiza la absorción del agua y otorga mayor velocidad y fuerza a la corriente

Los alineamientos con fines urbanos, desviaciones de corriente y extracción de material pétreo, hechos a lo largo de los años al río Atoyac, potenciaron su riesgo de desborde y derivaron en las afectaciones que hoy enfrentan distintas localidades de los Valles Centrales.

El maestro en ciencias, experto en el tema de recursos hídricos dentro del Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional (CIIDIR) Unidad Oaxaca, Manuel Dino Aragón Zulik, explica que las recientes afectaciones ocasionadas en municipios como Santa Cruz Xoxocotlán, Zimatlán de Álvarez y Santa María Yatzeche, por el incremento del nivel del cauce del Atoyac, no están directamente asociadas a una mayor cantidad de lluvia.

Al conjugar las modificaciones de la dinámica natural del río con la extracción de materiales se ocasiona que el río pierda beneficios ecoambientales entre éstos la retención de agua. Al ocurrir lo anterior el cauce pasa con más fuerza y rapidez, de tal manera que el nivel del río aumenta en menor tiempo sin que ello signifique que la lluvia sea mayor, explicó el especialista en el tema.

“Las rectificaciones hechas a raíz de la traza urbana de la ciudad ha ocasionado que el flujo que continuamente trae el rio venga con mayor velocidad, eso impide la recarga del acuífero (...) el otro punto es que el cambio del comportamiento dinámico del río ha ocasionado los desbordamientos, mayor erosión y arrastre de materiales”, sostuvo.

El pasado domingo el río Atoyac alcanzó una escala de 3.7 metros, superando en 20 centímetros su nivel de aguas máximas ordinarias. Por la tarde noche tuvo que ser aplicado el Plan DN-III-E en Santa Cruz Xoxocotlán debido a las inundaciones por la salida del río en las partes más bajas.

Aragón Zulik abundó que la pérdida de cobertura vegetal en el río y la construcción de partes permeables dentro del cauce, como los son los pasos a desnivel o áreas recreativas, detienen la absorción del agua al subsuelo e incrementa el escurrimiento superficial.

“La presencia de vegetación y maleza en el río permitía incrementar los tiempos de retención del agua. Ahora esos tiempos son más rápidos, los flujos transitan más rápido y por tanto los caudales se incrementan en menor tiempo y son más altos”, declaró.

Aunque no se tiene una medición precisa de las modificaciones hechas al Atoyac, el especialista indicó que éstas han sido en más de un 50 por ciento sobre la capital del estado. Las consecuencias se hacen más profundas hacia las localidades ubicadas aguas abajo ya que esto les ha restado humedad a sus terrenos de cultivo.