Oaxaca, misticismo, historia y tradición con el Nacional de Juegos Autóctonos y Tradicionales

La actividad arrancó con una calenda por calles del Centro Histórico de Oaxaca.

Bajo un espectáculo de juegos pirotécnicos y de folclor oaxaqueño, y con un ingrediente inesperado y extra que se unió a la celebración: una pertinaz llovizna, fue inaugurado anoche el 20 Encuentro Nacional de Juegos Autóctonos y Tradicionales 2017, que tiene como sede Oaxaca y donde participan 23 estados del país.

Hoy y mañana, los talleres y exhibiciones de disciplinas ancestrales como la pelota mixteca, se realizarán en espacios como el zócalo capitalino, la Alameda de León, los pasajuegos del Instituto Tecnológico de Oaxaca(ITO) y de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca(UABJO), el Jardín El Pañuelito, el Teatro Juárez y la Universidad Anáhuac de Oaxaca.

La quema del castillo fue espectacular.

La actividad del acto de apertura arrancó ayer con una calenda que recorrió el Andador Turístico y llegó hasta la Plaza de la Danza, donde se llevó a cabo la ceremonia inaugural encabezada por la presidenta de la Federación Mexicana de Juegos y Deportes Autóctonos y Tradicionales, Ana Laura Collado, acompañada de la secretaria de asuntos indígenas de Oaxaca, Sofía Castro.

Se realizó la presentación en forma de danza-adoración a cargo del grupo independiente Sinergia, la cual conlleva una temática en relación a las antiguas tradiciones de adoración y rito que se ofrecían durante los juegos del México antiguo.

Ana Claudia Collado ofreció un mensaje mientras la declaratoria inaugural corrió a cargo de Sofía Castro, mientras las delegaciones de las diferentes entidades se cubrían con “capas de plástico” bajo la llovizna.

El folclor oaxaqueño estuvo presente.

Se efectuó el recorrido de la antorcha con jugadores de pelota mixteca de primera fuerza del estado anfitrión y el encargado de encender el pebetero en lo más alto del palacio fue el jugador Alejandro Espinoza.

El cierre fue con la quema del castillo y juegos pirotécnicos teniendo como marco la fachada del palacio municipal y la belleza arquitectónica del templo de La Soledad.

La llovizna que seguía pertinaz, no impidió que mientras la pirotécnica llenaba de luz y colorido un cielo azul intenso, se viviera el bailable del Jarabe Mixteco y enseguida toda una Guelaguetza con el lanzamiento de sombreros y dulces al ritmo de sones oaxaqueños en la explanada.

Encendido del fuego.