Guelaguetza en Zaachila, Oaxaca

Desde 1930, en varios pueblos de Oaxaca se conserva el auténtico origen de la fiesta

Aquí no hay “Comité de Autenticidad”, aquí se respeta una tradición que se conserva intacta y mantiene al “elenco” inalterable y original que concentra a las delegaciones más representativas de Oaxaca

Como cada año, la Villa de Zaachila celebra la tradicional Guelaguetza, fiesta máxima de los oaxaqueños, la más vistosa y multicultural de todas las fiestas folclóricas del Continente Americano, que se conserva intacta y mantiene a las delegaciones originales que dieron fama mundial a la celebración, es decir, aún se concentran aquí las delegaciones más representativas de Oaxaca.

Presentan un folclor inigualable en todo el Continente Americano.

Pero, ¿cómo nació la fiesta?

La instrucción e invitación llegó de la ciudad de Oaxaca. El Gobierno del Estado solicitaba a las autoridades municipales realizar, en sus respectivos ámbitos, la fiesta del Lunes del Cerro, considerando el modelo y la escenografía que se habían utilizado en el “Homenaje Racial” en 1932, la gran festividad conmemorativa por los 400 años de la Ciudad de Oaxaca.

En consecuencia, en Zaachila se organizó y desarrolló, a fines de la década de los 30, la citada festividad. Se dice que fue en 1940, año en que Zaachila asumía legalmente la categoría administrativa de Distrito (carácter otorgado por la Legislatura Estatal en septiembre del año anterior), cuando se efectuó por vez primera la Fiesta de la Azucena; aunque testimonios diversos aseguran que anteriormente a ese año ya se realizaba dicho evento.

Conforme a la invitación recibida de la autoridad central, en sus inicios fueron los directores y los maestros de las escuelas primarias quienes asumieron la responsabilidad de su organización. Por lo que, los mentores, junto con los Comités de Padres de Familia, organizaron, prepararon y desarrollaron la Fiesta del Cerro.

Las delegaciones regionales son representadas, cada una, por jóvenes de los barrios que conforman la cabecera municipal. FOTO: Archivo

Bailes tradicionales

En sus inicios, se le denominó en Zaachila la “Fiesta de la Azucena”; participaban únicamente los alumnos de las escuelas primarias y se desarrollaba en un estrecho espacio, ubicado en la parte oriente de lo que los zaachileños llaman “El Cerrito” (zona arqueológica, actualmente), entre mogotes elevados alrededor.

Consistía en la representación de los bailes tradicionales de mayor importancia de cada una de las ocho regiones de Oaxaca, es decir, tal como se representaron en el “Homenaje Racial”, en 1932, por vez primera en el Cerro del Fortín.

Por el grado de interés incrementado y la participación social, consecuencias de la dimensión lograda por la fiesta del cerro, dicha actividad ha transformado al municipio de Zaachila en un referente significativo dentro de las festividades mayores de Oaxaca. En ese contexto, y debido a la importancia lograda, fue la autoridad municipal quien se hizo responsable de todo lo relacionado con la citada fiesta.

Adquirió, pues, la fiesta del Lunes del Cerro un carácter oficial en Zaachila, desde la década de los 60 del siglo anterior.

Un verdadero escaparate de color y tradición. FOTO: Archivo

Tal importancia e interés obligaba a repetirla, lo que se conoció como “la octava”. Así se hacía hasta fines de los 80. Por ello, y para su mayor realce, en su desarrollo se le añade la presencia de una diosa, la del maíz, Centeotlzíhuatl, quien encabezaba el acto y otros elementos peculiares y característicos de Zaachila, representativos también, de la tradición popular (tepache, tamales, hierbas aromáticas, mezcal).

En la actualidad, la fiesta ha trascendido los límites geográficos del municipio de Zaachila; su importancia ha logrado ubicar, tanto a la festividad como al municipio, en un lugar importante dentro de las festividades del mes de julio de cada año, que se desarrollan en la ciudad capital.

Repunte económico

Otra de sus consecuencias ha sido la incidencia que tiene en el repunte de la economía de la comunidad. La vida comercial de Zaachila, reflejada principalmente por su amplia gastronomía, comercio, plaza, zona arqueológica, Danza de la Pluma y los Zancudos y demás costumbres y tradiciones, ha tenido un importante y significativo repunte y reforzamiento a la par del fortalecimiento y crecimiento del Lunes del Cerro.

Este 2017, el Lunes del Cerro en Zaachila que se realizará el 24 de julio, cumple 55 años, y se festejará como ya es costumbre, con bombos y platillos, en medio de un programa que reúne lo mejor de la oferta gastronómica y cultural de este municipio zapoteco, para catapultarlo como un destino turístico a escala nacional e internacional.

Expresiones culturales fuera de serie. FOTO: Mario Jiménez 

Fiesta tradicional

Desde la década de los 40, aquí se realiza la Guelaguetza tradicional que mantiene los tintes originales de la máxima fiesta de Oaxaca; aquí no hay “Comité de Autenticidad”, aquí se respeta una tradición que se conserva intacta y mantiene al “elenco” inalterable y original que concentra a las delegaciones más representativas de las ocho regiones del estado.

Otras Guelaguetzas
También puede disfrutar de los auténticos Lunes del Cerro en:
Ocotlán de Morelos: 17 y 24 de julio
San Antonino Castillo Velasco: 17 y 24 de julio
Santa Lucía Ocotlán: 16 y 23 de julio
Villa de Zaachila: 24 de julio
Zimatlán de Alvarez: 24 de julio
San Agustín de las Juntas: 24 de julio
Para más detalles y otras actividades alternas puedes consultar http://www.oaxaca-mio.com/fiestas/guelaguetza_calendario.htm