Despiden a guatemalteco que ayudó por 9 años a migrantes en Ixtepec, Oaxaca

Gerardo Valdivieso ParadaGerardo Valdivieso Parada

Alejandro Solalinde y el obispo de Tehuantepec oficiaron la ceremonia Eucarística.

CIUDAD IXTEPEC, Oaxaca.- A lo largo de nueve años, José Alberto Donis Rodríguez pospuso su propio sueño americano por ayudar a cumplir el de otros migrantes, o por lo menos evitarles los abusos que sufren durante su paso por nuestro país. En ese diario quehacer perdió la vida en un accidente automovilístico y este sábado fue despedido por sus hermanos migrantes, activistas y amigos, en el albergue que coordinó por muchos años: Hermanos en el Camino.

El sacerdote Alejandro Solalinde Guerra, quien ofició la ceremonia luctuosa junto con el obispo de la Diócesis de Tehuantepec, Monseñor Oscar Armando Campos Contreras, dijo de Donís Rodríguez: “Hemos perdido a uno de los mejores defensores de los derechos humanos de las personas migrantes, un gran activista; trabajó en el albergue con un espíritu increíble, gran amigo de todas y de todos”.

Un gran vacío

El sacerdote reconoció en el migrante oriundo de Guatemala, a un gran colaborador que tenía una labor trascendental en la defensa de los derechos humanos: “Hoy deja un gran vacío en nuestros corazones, pero también en el albergue Hermanos en el Camino; las personas son sustituibles, vendrán otras, pero como cada una no hay otra persona. Donís Rodríguez hoy está en la Casa del Padre, él está feliz, hoy realmente quedamos con un déficit, ruego a Dios que anime a todas las casas del migrante con las que él se relacionó”.

Solalinde Guerra animó a los activistas a ayudar a cumplir el trabajo de Alberto Donís, quien tuvo como último encargo la casa del migrante ubicada en Chahuites, que era hostigada por la población y el presidente municipal de aquél municipio para que esta fuera retirada.

“Queda pendiente la casa de Chahuites; la última lucha de José Alberto fue precisamente el albergue de Chahuites, él estuvo haciendo lo imposible para que no se cerrara el albergue, luchando contra las mismas autoridades municipales para que entendieran que el albergue es un punto de seguridad y de apoyo, de asistencia pero también de amor para nuestros hermanos migrantes”.

Un trabajo incansable

Varios migrantes aportaron sus experiencias con Alberto Donis, al contactarlos con sus familias y al realizar un trabajo incansable sin recibir ninguna remuneración. Los cónsules de Guatemala: Héctor Palacios, y de El Salvador, José Antonio Domínguez, reconocieron la enorme ayuda que dio el activista a miles de sus conciudadanos migrantes durante los nueve años que defendió sus derechos humanos.

Solalinde Guerra dijo que aún no puede calificarse como un accidente hasta que se hagan las investigaciones necesarias para aclarar el suceso, porque para el sacerdote, el día del accidente no se siguió el protocolo de seguridad, ya que Donis tenía medidas cautelares; aclaró que no debería estar manejando sino uno de sus escoltas y debió de estar guiado por una patrulla.

Los restos de Donis Rodríguez serán trasladados a su natal Santa Rosa, departamento de Guatemala.