Olvidan a 7 mil indígenas damnificados en la Sierra Sur de Oaxaca

Los indígenas chontales tratan de abrir con pico y pala sus caminos

Más de siete mil indígenas chontales de 10 comunidades de la Sierra Sur se encuentran incomunicados y sin alimentos, ante las afectaciones causadas por el paso de la tormenta tropical Beatriz, informó el coordinador general de Tequio Jurídico, Armando de la Cruz Cortés.

El activista dijo que la organización ha documentado los daños por la información proporcionada por las autoridades municipales y agrarias de las comunidades pertenecientes a los municipios de San Carlos Yautepec, Santa María Ecatepec, Asunción Tlacolulita y San Miguel Tenango.

Detalló que las comunidades de San Miguel Chongos, Guadalupe Victoria, San José Chiltepec, Santa María Zapotitlán y Santa Lucía Mecaltepec, están incomunicadas por múltiples derrumbes.

Mencionó que los caminos de terracería de las comunidades de Guadalupe Victoria y San Miguel Chongos a la carretera costera, están destrozados por derrumbes y por la caída de vados y puentes, debido a la creciente de los ríos y arroyos.

Por esta misma razón –anotó–, se encuentran sin comunicación las San Juan Alotepec, municipio de Asunción Tlacolulita, así como San Matías Petacaltepec, Santa María Candelaria, San Miguel Suchiltepec, Santa Lucía Mecaltepec y San José Chiltepec, perteneciente a San Carlos Yautepec, además de San Pedro Sosoltepec, municipio de Santa María Ecatepec.

Además, destacó que en esas comunidades empiezan a escasear los productos básicos, principalmente maíz, frijol, arroz, lentejas, leche, avena y agua embotellada, porque las tiendas carecen de productos suficientes para atender las necesidades de la población.

Subrayó que algunas de las comunidades también sufrieron daños en viviendas y en el servicio de energía eléctrica, por el derribo de árboles, caída de postes o rotura del cableado.

Cruz Cortés dijo que Tequio Jurídico estableció un centro de acopio en la tercera privada de Guadalupe Victoria 131, colonia Libertad, para recibir alimentos de primera necesidad y no perecederos, así como agua embotellada, en beneficio de los damnificados.